Entrevista con Txus di Felatio, líder de Mägo de Oz
La banda recala el 13 de septiembre en los ‘Santacruces’ de Galdakao. «Si las personas se van a casa con una sonrisa es que hemos hecho bien nuestro trabajo», afirma Di Fellatio
Por Luis M. Díez
Mägo de Oz sigue cosechando éxitos gracias a esa mezcla de música heavy y celta que desde hace 36 años engancha a personas de todas las edades. Para su concierto de fiestas, el batería y líder de la banda, Txus di Felatio, promete dos horas de diversión. «Somos un poco el psicólogo del alma», asegura.
▌Mägo de Oz se impuso en la votación popular para elegir el concierto inaugural de las fiestas. Tiene que ser una satisfacción añadida al propio hecho de tocar en directo.
Hombre, me acabas de dar una alegría, no sabía que eran tan demócratas, me encanta. Se lo diré al resto de la banda, porque es un honor que sea la gente la que te vote para tocar ahí.
▌Muchos de quienes acudan mañana a Galdakao tal vez no les hayan visto estos últimos años o son tan jóvenes que nunca han acudido a uno de sus conciertos. ¿Qué tipo de espectáculo se van a encontrar?
Mägo de Oz es un híbrido de una banda de heavy metal muy melódica con una banda de música celta. Es como si a Celtas Cortos les pones tachuelas y el pelo largo, la única diferencia es que ellos son infinitamente mejores personas y mejores músicos que nosotros (risas). Lo que se van a encontrar es lo que te he contado, pero sobre todo en directo intentamos ser una banda muy divertida. Con las flautas, los violines y las gaitas queremos que cierres los ojos y te parezca que estás en una hoguera en la Edad Media danzando, comiendo, bebiendo… En definitiva es de lo que se trata, porque a nosotros nos pagan para que durante las dos horas que dura el show la gente olvide sus problemas personales, económicos, de amoríos… Somos un poco el psicólogo del alma, si conseguimos que cada uno se vaya a su casa con una sonrisa cosida en la cara es que hemos hecho bien nuestro trabajo. Por desgracia no podemos cambiar el mundo, eso se lo dejamos a los políticos, que tampoco lo hacen.
▌La fusión que hacen de rock, heavy metal, música celta y folk ha contado siempre con el favor del público vasco. ¿Lo notan cada vez que tocan en Euskadi?
Siempre hemos estado a gusto en Euskadi, hemos tocado mucho. Recuerdo que la última vez que actuamos en las fiestas de Bilbao, hace unos diez años, estaban todas las calles adyacentes a tope. Además, llevo siempre mi bufanda del Athletic en la batería.
Una Alicia del siglo XXI
▌El repertorio se compone de canciones clásicas y los temas del último álbum, ‘Alicia en el Metalverso’. ¿Cómo surgió la idea de hacer una adaptación metalera de la novela de Lewis Carrol?
En Mägo de Oz siempre hemos conjugado canciones más de coña, como ‘Tu madre es una cabra’, que es un ska celta, o ‘El cervezo’, que es una canción de borrachos muy chula, con otras más de literatura. Tenemos ‘Los renglones torcidos de Dios’, de Torcuato Luca de Tena, el tercer disco de Mago de Oz se llama ‘La leyenda de la Mancha’… Yo leo mucho, soy el que compone y me encanta literatura y siempre metemos algunas pinceladas. Vi ‘Alicia en el país de las maravillas’ cuando era muy pequeñito en dibujos animados y no entendí nada, me espantó. Ya cuando te compras el libro y lo lees ves que es una genialidad. Siempre quise hacer algo con Alicia, lo que pasa es que decidí hacer una adaptación, llevarla al siglo XXI, travestirla un poco y hablar de los problemas que hay hoy en día: la aceptación de la sexualidad, del yo, la bulimia…
▌Han contado con colaboraciones especiales en diversos temas.
Mira, siempre hemos llamado a muchísima gente pero para este disco solo hemos contado con el cantante de Sôber, Carlos Escobedo, y poco más porque en este disco nos apetecía que fuera muy heavy, poco comercial, de hecho la primera canción dura 12 minutos, con un ritmo muy Black Sabbath. Cuando llevas 36 años, te va bien, vendes discos y tienes fans te puedes permitir el lujo de decir: me vais a perdonar pero este disco es para mí.
▌¿Cómo se gestiona la convivencia en giras tan largas?
Primero con respeto y educación, como en cualquier otro trabajo. Pero los músicos trabajamos con creatividad y la creatividad es un motor de explosión, de ahí que sea muy fácil y normal que haya roces; normalmente además los músicos estamos medio locos. Pero como cada uno tenemos nuestra propia habitación, hay islas que nos dejan margen para estar solos y respirar un poco.
▌¿Qué opina de la pujanza actual de las músicas urbanas?
Imagino que es como si le preguntas a un arquitecto qué piensa de las casas prefabricadas, también hay gente que tiene que vivir en esas casas. Yo no soy de prohibir, porque para mí solo hay dos tipos de música, la buena y la mala. Y la música urbana suele estar metida en la mala. Pero también entiendo que la gente joven consuma una música tan mal hecha, tan fácil de digerir. Yo creo que cuanto peores sean esas músicas mejores nos hacen a los que hacemos rock, blues…
ݨNotan un relevo generacional en los conciertos?
Sí, como estamos muy activos y sacamos discos cada dos o tres años vamos renovando. Tenemos fans de 6, 7, 8 añitos que van con sus papás, luego ellos se hacen mayores y acuden con sus amigos… Si no fuera así no seríamos una banda tan popular. En Mägo de Oz hemos intentado ser como Spielberg, para todos los públicos. Somos la banda comercial del heavy y de la música celta, y lo de ser comercial tiene un sentido peyorativo, pero para mí es a lo que aspira todo artista, que su arte llegue a cuanta más gente mejor.
Cita con Bulego, Tremenda Jauría o Zea Mays
Mägo de Oz es el primer plato de una programación musical de los ‘Santacruces’ que destaca por la implicación de los vecinos de la localidad en la elección de los conciertos. Este sábado, al escenario del parque Lehendakari Ardanza se subirá Bulego, la banda de pop electrónico que ha ampliado como pocas el ecosistema melódico en euskera. Los azkoitiarras harán un repaso a los dos discos con los que en menos de cuatro años han triunfado dentro y fuera de Euskadi.
El viernes, 20 de septiembre, los madrileños Tremenda Jauría acercarán sus letras radicalmente reivindicativas, acompañadas de ritmos latinos y urbanos como la cumbia, el reggaeton, la electrónica o el punk.
El cartel lo cerrará el último sábado de fiestas Zea Mays. El grupo bilbaíno tira de un repertorio amplísimo fruto de los más de 25 años que acumula sobre los escenarios. Para celebrarlo, en 2022 publicó su último álbum, ‘Adore, Kemena, Kuraia’.
El programa musical se completa con la participación de grupos locales, como Akër, M. Sanchez-Rally48, Patricia Reckless & The Pushermen y Kobertzaleak. La propuesta incluye también mariachis, un tributo a ABBA o dos pases de la banda muncipal Da Capo, entre otros.
