Las claves para encajar en el nuevo mercado laboral vasco
Leire Fernández
El déficit de trabajadores en Euskadi alcanza niveles críticos. Que la natalidad sigue bajando y que la media de edad aumenta es una obviedad, pero la amenaza, más allá de ser un problema estructural es ya un calvario para el tejido empresarial. Esto es lo que se desprende del último informe publicado por Confebask junto a las tres patronales vascas y que la confederación elabora cada dos años. El documento, en el que participan más de 500 empresas que emplean a más de 35.000 personas, alerta de que el 91% de las empresas reconocen dificultades para contratar personal. En 2016 era el 48%.
Entre las principales dificultades que presentan figura la falta de disponibilidad de personas en el ámbito territorial más próximo con los conocimientos técnicos requeridos, seguida de la no adecuación de las capacidades demandadas por las compañías. De hecho, una de cada cuatro empresas reconoce que ya ha recurrido a contratar fuera de Euskadi. El 46% lo ha hecho en otras comunidades autónomas, el 24% en países de fuera de la UE, el 15% dentro de la Unión y el 15% restante mediante el sistema de arraigo por formación (un permiso de residencia temporal por circunstancias excepcionales en España. Está dirigido a extranjeros en situación irregular que se comprometen a realizar estudios reglados para integrarse en el mercado laboral). Asímismo, hay un tercio de las empresas que se plantean contratar a personas extranjeras o que estén residiendo fuera de Euskadi.
Habilidades
Pero ¿qué es lo que buscan las empresas que parece tan complicado encontrar? Según el informe de la patronal lo primero que más valoran es la actitud y la disposición, siendo prioritario para el 89% de las compañías vascas. Por detrás se sitúa la experiencia previa y la formación de los candidatos –ambas con el 64%– o los idiomas –13%.
«Buscan personas con capacidad de trabajar en equipo, aprendizaje, iniciativa, responsabilidad y ganas de aportar. También valoran perfiles que sepan adaptarse a entornos cambiantes, trabajar con otros equipos y asumir nuevos retos», destaca Naiara Tobalina, directora general de Deusto Business Alumni, asociación de antiguos alumnos de Deusto Business School. En definitiva, las denominadas ‘soft skills’. «Estas habilidades son cada vez más relevantes porque permiten desenvolverse con éxito en entornos profesionales complejos por su diversidad y constante evolución».
«Además, la transformación digital y la IA están cambiando la forma de trabajar en prácticamente todos los sectores. Por ello, las empresas valoran cada vez más la capacidad de utilizar herramientas digitales para mejorar la productividad, aprender con rapidez y aportar valor en el puesto de trabajo». Asimismo, «en los procesos de selección observamos que muchas organizaciones prefieren incorporar personas con una buena actitud, capacidad de crecimiento y disposición para aprender antes que perfiles técnicamente excelentes, pero con dificultades para trabajar en equipo o adaptarse a nuevas situaciones», especifica Tobalina.
Eso sí, la formación sigue siendo importante. «Respecto a conocimientos, en un mundo más complejo, las combinaciones de Administración y Dirección de Empresas con ingeniería, tecnologías digitales, derecho y otras prácticas transversales son más atractivas».
Según comenta la directora general de Deusto Business Alumni, a la hora de superar una entrevista de trabajo «la preparación es fundamental. Antes de acudir debe informarse sobre la empresa, el puesto y el sector. También es recomendable reflexionar sobre la propia trayectoria para poder explicar con claridad quién eres, qué te ha llevado a tomar determinadas decisiones y qué buscas profesionalmente», explica. Una vez en la entrevista es «importante escuchar, responder de forma concreta y mostrar interés por la organización. Las empresas no solo evalúan conocimientos; también quieren entender cómo piensa una persona, cómo se relaciona con otros y cómo afronta los retos. Por eso, la autenticidad, la capacidad de reflexión y una actitud positiva marcan la diferencia», resalta Tobalina.
En lo referente a la elaboración del currículum no tiene dudas. «Un buen CV debe ser claro, sencillo y fácil de leer. En pocos segundos una empresa debe entender quién eres, qué has hecho y qué puedes aportar. Más importante que un diseño llamativo es que el contenido transmita coherencia, autenticidad y valor».
Abiertos a cambios
En cuanto a cómo plantearse el acceso a un primer empleo lo primero es tener claro que la carrera profesional no se determina sólo con este. «Cada vez es más habitual realizar distintos cambios a lo largo de la vida laboral, por lo que el objetivo no debería ser encontrar el trabajo perfecto en el primer intento, sino ser conscientes si en cada paso profesional aprendemos, crecemos y nos acercarnos a aquello que nos interesa, que a menudo no somos conscientes en un primer momento», recomienda Tobalina.
Para acceder al primer empleo o mejorar el actual «es importante conocerse bien, identificar qué nos motiva, qué se nos da bien y qué tipo de entorno profesional encaja con nosotros. También es fundamental mantener una actitud activa y positiva: hablar con profesionales, construir una red de contactos, participar en comunidades profesionales, informarse sobre sectores y empresas y estar abiertos a oportunidades que quizá inicialmente no habíamos considerado».
Y tal y como destaca la directora de Deusto Business Alumni, «muchas oportunidades profesionales surgen precisamente de las conversaciones, las relaciones de confianza y la capacidad de estar presentes en aquellos entornos donde se comparte conocimiento y experiencia».
