Mireia Muniz: «Emprender es para gente que lleva un poco de rock and roll en la sangre»

La fundadora de Yüit animó a «conocernos muy bien para saber si el autoempleo es lo que necesitamos»

Por Laura A. Izaguirre

«Emprender no es para nadie, pero algo pasará cuando somos tantos los que nos acercamos al borde del precipicio dispuestos a saltar». Así de «ceniza» –como se autodefinió– comenzó su intervención Mireia Muniz, fundadora de Yüit, empresa de «comida real» en polvo. Porque sí, aunque suene mal, emprender no es ‘apto’ para todas las personas, sino más bien para «gente que lleva un poco de rock and roll en la sangre».
No en vano, tal y como ella misma dio a conocer, pese a que «solo el 5% de las startups logran superar los cinco años de vida» siguen siendo muchos los «locos que deciden explorar la emoción aún sabiendo que te vas a tirar por un precipicio». Como la princesa Vaiana –sí, la de Disney– soñando con descubrir qué hay más allá de su isla, «hay personas que sentimos esa sensación de necesitar algo más».
¿Cómo reconocerles? Lo cierto es que «hay cualidades que definen a esas personas a las que les mueve el emprendimiento: ven una oportunidad y no pueden ignorarla; el brillo en sus ojos delata la emoción cuando hablan de su idea; el miedo no les paraliza sino que prefieren intentarlo y fracasar que quedarse con la duda de qué habría pasado; son expertos en empezar pero malísimos en parar; viven en una montaña rusa emocional y se obsesionan con algo hasta hacerlo posible; y las palabras ‘no se puede’ se traducen en su cerebro en ‘aún no hemos encontrado la manera’», les definió (y se autodefinió) la emprendedora.

«Emprender está genial y debemos disfrutar en el camino, pero es necesario tener un plan B por si no sale bien»

Pero, «¿ser es poder? ¿Tengo lo que hay que tener para empezar el camino del emprendimiento?», animó a preguntarse Muniz. Son cuestiones que, a juicio de la fundadora de Yüit hay que plantearse sí o sí. «Todo lo que hacemos lo hacemos por una razón, por eso cuando emprendemos debemos conocernos muy bien para saber si el autoempleo es lo que necesitamos».
La respuesta a la búsqueda
La independencia de saber que las decisiones las tomas tú, el orgullo de ver tu idea hecha realidad, la seguridad y/o motivación de tener el control sobre lo que generas, la necesidad de demostrarte a ti mismo si eres capaz, la adrenalina de mejorar lo que crees que no funciona, e incluso el hecho de que ser visto como alguien exitoso son los principales ‘pros’ en las listas de la mayoría de las personas que se deciden a tomar el camino del autoempleo. Pero «puede que el emprendimiento no sea la respuesta a lo que buscamos».
Porque esa supuesta libertad se traduce en que «tienes que dar el 300%»; porque el tener algo propio «requiere muchísimo esfuerzo»; porque el control sobre lo que generas puede convertirse «en estar un tiempo sin cobrar»; y porque esa necesidad de demostrar que puedes hacerlo puede no salir bien y entonces… «¿vas a sentirte un desgraciado?», invitó a reflexionar Muniz. Es decir, «emprender está genial y debemos disfrutar en el camino, pero también hay que ser conscientes de que puede salir mal y por eso es necesario tener un plan B», animó Muniz.
Y, sobre todo, saber que si caes «puedes volver a reiniciar la partida». ¿Cómo? «Sin avales ni ningún tipo de garantía personal, no aceptes dinero de alguien que no pueda permitirse perderlo, escribe qué es lo importante para ti en la vida y garantiza que puedes mantenerlo, márcate límites y respétalos, escucha poco –la gente es muy pesada–, y no comiences más de dos proyectos a la vez –incluye tener hijos–, porque emprender exige una gran parte de tu tiempo», aconsejó.
En definitiva, «no emprendas si solo buscas éxito porque lo más probable es que nunca llegue; emprende si quieres vivir algo que nunca vivirías de otra forma», concluyó la fundadora de Yüit.

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