La logística urbana tiene que ser compatible con los objetivos de las Smart Cities

La sostenibilidad de las ciudades se mueve en furgoneta eléctrica, una solución conectada, limpia y segura

Por Adriana Carrillo

Cada día circulan por calles y avenidas de las ciudades miles de vehículos de reparto, emergencias, asistencia técnica o mantenimiento tanto de infraestructuras urbanas como de edificios y domicilios particulares. Las empresas, comercios y autónomos dependen de toda esa intrincada red de logística urbana en la que las furgonetas juegan un papel clave para el transporte de suministros, materiales y personas.

Sin embargo, «cuando hablamos de movilidad nos referimos a los coches particulares y cuando se habla de transporte, a los vehículos pesados y los nudos logísticos interciudadanos, pero la logística urbana tiene cada vez más peso y un impacto mayor porque llega todos los días a nuestras casas y necesitamos buscar soluciones para que sea compatible el uso de las furgonetas con los objetivos de las Smart Cities», reivindicó Andrés Orejón, director general del Área de Furgonetas de Mercedes-Benz España.

El gigante de la automoción lleva años diseñando estrategias para hacer de la furgoneta eléctrica una protagonista de la movilidad sostenible en las ciudades, «introduciendo vehículos que vayan dando respuesta a los diferentes usos que pueda tener un electricista, un fontanero o un repartidor. Tenemos que tener en cuenta todos esos desplazamientos y actividades para integrarlos en los objetivos de sostenibilidad: seguridad vial, calidad de vida de las personas, digitalización y descarbonización», puntualizó. En este sentido, los sistemas de seguridad, la electromovilidad, la gestión de flota y la conectividad son los pilares fundamentales de las soluciones que ofrecen las furgonetas eléctricas de la compañía, que ya están ayudando a superar los desafíos que supone la movilidad para las administraciones y las autoridades viales.

Las soluciones de Mercedes

Sistemas de seguridad

Asistencia a la conducción

Electromovilidad

Adaptadas a cada necesidades

Gestión de flotas

Maximiza la eficiencia del uso del vehículo

Conectividad y uso de datos

Ofrece información útil para mejorar la gestión de las infraestructuras

Digitales y sensorizadas

Estos vehículos cuentan con un módulo de conectividad integrado de serie que funciona también en remoto y que permite tener geolocalizada la flota, gestionar su mantenimiento, acceder al estado de la batería, mejorar la gestión de las rutas y hacer un diagnóstico inteligente del vehículo para prever cualquier incidente técnico. Además, la sensorización de las furgonetas ofrece datos a administraciones e instituciones para anticiparse a las necesidades de mantenimiento de las infraestructuras o para alertar a otros conductores de puntos críticos en las vías.

«Nuestras furgonetas son escáneres móviles que van barriendo la ciudad y recogiendo información sobre vibraciones, estado de las vías, huecos disponibles en las plazas de aparcamiento. Algunas administraciones ya están trabajando con esa información generando un gemelo digital de su ciudad para saber en tiempo real qué está pasando en las vías», reveló Orejón. También recogen información sobre la temperatura o los niveles de partículas en el aire, los puntos de recarga más utilizados y el tiempo que ha empleado cada vehículo, una información que permite mejorar la distribución de los puntos de recarga.

Las furgonetas eléctricas de la compañía han ido introducido mejoras en sus asistentes a la conducción, desde retrovisores interactivos y sistemas que alertan sobre la aproximación de otros vehículos con los que se comparte la vía pública (coches, bicicletas o monopatines) durante un giro o mientras se aparca, hasta asistentes de frenada que evitan paradas innecesarias. Además, todas sus gamas cuentan con distintos tipos de baterías y niveles de autonomía que se adaptan a las necesidades de cada cliente.

Porque el uso que hace un vehículo destinado al transporte turístico no es el mismo que el de uno dedicado a la asistencia sanitaria, las furgonetas cuentan con baterías con diferentes sistemas de carga adaptables en función de la potencia y las necesidades de autonomía.

Última milla

La implementación de flotas eléctricas y conectadas de Mercedes-Benz están marcando la diferencia en ciudades como Hamburgo, donde 1.000 vehículos del consorcio público Hy Solutions, destinados al reparto de última milla, dan cobertura a más de dos millones de personas de la zona metropolitana a la vez que recogen información sobre los puntos de recarga, reducen los niveles de ruido y disminuyen las emisiones de CO2. En Berlín se ha integrado la furgoneta eléctrica al transporte público bajo demanda con una aplicación en la que los usuarios solicitan estos transportes colectivos de menor tamaño evitando que circulen autobuses vacíos.

En Londres la cadena de supermercados Ocado ha incorporado a su flota de reparto de comida fresca más de 200 vehículos eléctricos y conectados que mejoran la eficiencia del reparto y de la ruta, controlan el nivel de temperatura de la carrocería y ofrecen la trazabilidad de la cadena de frío. Orejón también recordó que Osakidetza integró hace ya algunos años a su flota asistencial furgonetas eléctricas, por lo que cualquier sector se puede beneficiar de todo el extra tecnológico que ofrecen sus vehículos eléctricos.

La conectividad además se ha traducido en la mejora de la gestión del tráfico en Londres, donde las furgonetas eléctricas del fabricante alemán ofrecen información sobre los puntos neurálgicos y las vías congestionadas. En Países Bajos se utiliza su tecnología para monitorizar el estado del clima en diferentes zonas, mientras que en Suecia ofrece información valiosa sobre el estado de las carreteras.

El decisivo impulso de las administraciones

«Tenemos una gran oportunidad de transformar las ciudades. Los fabricantes estamos apostando por añadir capas de tecnología que nos permitan ser más eficientes, pero como toda transformación requiere del impulso de todos», reflexionó al final de su intervención Andrés Orejón. En este sentido animó a las administraciones a ofrecer incentivos a la compra furgonetas eléctricas para compensar beneficios no monetizables como la disminución del ruido y de las emisiones de gases contaminantes. Así como a facilitar que los incentivos se incorporen a la financiación, favorecer la multioperabilidad de la red de carga, incrementar el número de supercargadores públicos y fortalecer la red urbana de cargadores. Orejón también llamó la atención sobre las exenciones de peso y la eliminación del tacógrafo cuando se trate de vehículos de 4,2 toneladas y 100% eléctricos, dado que éstos se mueven con baterías que tienen un peso considerable que le resta capacidad de carga útil para el transporte de mercancía, cosa que no sucede con los vehículos de combustión.

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