Ullíbarri-Gamboa: el plan de verano más completo sin salir de Álava
Catalogado como el embalse más grande de Euskadi, su combinación de playas interiores, rutas de senderismo y deporte al aire libre lo convierten en un referente estival
Laura Castellanos
Ir a la playa en verano está entre las opciones predilectas de la mayoría de la población. Desde las más paradisiacas y lejanas hasta las que salpican toda nuestra costa. Sin embargo, una alternativa a los destinos clásicos lo encontramos sin abandonar tierras alavesas. Ubicado en el municipio de Arratzua-Ubarrundia, a un paso de Vitoria-Gasteiz, oriundos y foráneos recalan cada año en el popular embalse de Ullíbarri-Gamboa para su disfrute en las jornadas de más calor.
Inaugurado en 1958, transformó por completo el valle de Gamboa, del que toma parte de su nombre. Con el objetivo de regular las aguas del río Zadorra y trasvasar sus caudales a la comarca del Gran Bilbao, el proyecto se gestó a comienzos de 1930, aunque no vería los resultados hasta casi tres décadas después. Una construcción que afectó a muchos de sus pueblos y cientos de personas tuvieron que desplazarse a otros puntos. Fue tal el impacto que tierras de cultivo, caseríos y hasta antiguos núcleos quedaron sumidos bajo sus aguas.
En la actualidad, se ha convertido en un punto de encuentro durante los meses de verano. Y es que no solo es una estampa fotografiable. El considerado como embalse más grande del País Vasco, con una capacidad de unos 146 hectómetros cúbicos, es un popular referente de ocio por todo lo que alberga en su interior.
Uno de sus grandes reclamos es, claro está, el agua. El embalse cuenta con dos grandes playas interiores en Landa y Garaio, reconocidas por la calidad de sus espacios con la calificación de bandera azul. Con el inicio de la temporada, desde el 13 de junio estos espacios cuentan con socorristas y todo un despliegue de servicios, muchos de ellos adaptados (plazas de aparcamiento, aseos, pasarelas y rampas de acceso al agua, duchas, fuentes…), con áreas de recreo para pasar el día con comodidad y préstamo de bicicletas en Garaio.
A ello se le suma la posibilidad de practicar deportes acuáticos. Remo, piragüismo o windsurf son algunas de las opciones, respaldadas por la presencia de dos clubes náuticos y embarcaderos. Sin olvidar que, en medio del embalse, emerge además la isla de Zuaza, otro de los lugares más populares de la zona. Un espacio natural que cuenta con un albergue formado por cabañas rodeadas de campo y bosque.
La memoria del antiguo valle sigue presente y sobrevuela el espacio con ruinas, antiguas referencias y pasarelas que hablan de un paisaje ya extinto. Para meterse de lleno en su historia, además de su extenso programa de actividades y sus grandes recorridos –como la vuelta completa al embalse de más de 40 kilómetros; la Ruta Norte que rodea el paraje con inicio y fin en Landa de 30 kilómetros; y la Ruta Sur, más corta y que se acerca a las colas del embalse– sus rutas autoguiadas son otra excelente opción para todos los públicos:

Parque Provincial de Garaio
Desde aquí se inicia un recorrido circular de poco más de 5 kilómetros y seis paradas. El trayecto dura apenas hora y media e incluye la pasarela flotante (inicio del Itinerario Verde), las playas de Garaio, la isla de Orenin o el alto de Ondoriz.
Parque Provincial de Landa
Un poco más largo es el recorrido que parte del párking del parque de Landa. A lo largo de sus 7,5 kilómetros, en un par de horas el visitante podrá descubrir el antiguo pueblo de Landa, el humedal de Santiagolarra, la isla de Zuaza y terminar en el pueblo de Ullíbarri-Gamboa.
La Ruta del Somormujo
Cinco puntos de interés agrupan este recorrido circular de 13 kilómetros perteneciente al Itinerario Verde Sur. Disponible todo el año, se puede encontrar información interesante sobre la zona y, como su propio nombre delata, también sobre el somormujo y su popular danza.
Parque Ornitológico de Mendixur
Para quien desee iniciarse en el turismo ornitológico, 4 kilómetros bastarán para descubrir algunas de las especies que habitan el humedal. Desde el Observatorio de Buceadores destacan varios tipos de gaviotas, mientras que en el Observatorio de Carboneros pueden avistarse a muy corta distancia aves como la focha, el anade azulón o la garza real. Completan el recorrido los sotos ribereños, refugio de ruiseñores o currucas, y la zona de ‘Los Trogloditas’, hogar del chochín común y el herrerillo.
Cabe recordar, sin embargo, que la visita en verano merece anticiparse a algunas cuestiones para disfrutar por entero de la jornada. Llegar temprano y disponer de calzado cómodo, agua y protector solar facilitará el plan. Además, si la idea es bañarse, los expertos recomiendan añadir a la mochila unos escarpines que faciliten el acceso al agua. A cambio, el premio merecerá la pena: una vista espectacular en un lugar con historia y todo un catálogo de actividades para todos los gustos y edades para que el verano en interior se sienta más verano que nunca.

