Retos y oportunidades de la tecnología en la dependencia
Los beneficios pasan por mejorar la salud, el bienestar y la independencia de la persona, pero hay que saber conjugarlo con la necesaria parte humana y afectiva
Por Laura A. Izaguirre
La tecnología ha creado oportunidades en el cuidado de las personas mayores y/o con dependencia en términos de salud, bienestar e independencia. Dispositivos que avisan si la persona se ha caído, teléfonos móviles adaptados para hacer su uso más fácil, robots que alertan del estado de ánimo de una persona… Las opciones son tan amplias como aplicaciones se le encuentren a la propia tecnología, pero no hay que olvidar que se trata de cuidar a personas y, por lo tanto, a esas aplicaciones tecnológicas hay que añadirle cualidades ‘humanas’ como empatía, cariño, capacidad de escuchar… Y ahí el camino que queda por delante es un poco más largo.
«Existen muchos avances en lo referente a dispositivos de comunicación y asistencia, ahora hay muchos aparatos capaces de detectar lo que le pasa a una persona sin necesidad de que ésta intervenga para generar una alerta, por ejemplo, sensores de infarto de corazón que generan un aviso y automáticamente hacen que se movilicen los recursos, lo cual es muy importante», admite Aitor Pérez Artetxe, portavoz de la Asociación Empresarial de Gestores de Centros Asistenciales (GESCA). Y también en el ámbito de la rehabilitación o la estimulación psicológica «se está avanzando mucho».
Es indiscutible que todo este tipo de tecnologías (y otras muchas) desempeñan un papel fundamental en el fomento de la activación y el bienestar de las personas mayores y/o con dependencia. Permitirles continuar viviendo en su casa, hacerles sentirse más seguros e incluso facilitar las tareas de quienes les cuidan son los beneficios más importantes «pero queda bastante recorrido por hacer», pone de manifiesto Pérez Artetxe. «Tareas relacionadas con la limpieza, por ejemplo, seguro que se pueden hacer con robots o dispositivos que realicen
ese trabajo más rápido pero, ¡con lo bien que sienta esa parte humana en la que la persona que va a limpiar habla con la persona mayor! Esa parte humana y afectiva que es muy importante para las personas que cuidamos es lo que hay que saber conjugar con la implantación de esas técnicas», destaca el experto.
Dispositivos ‘humanos’
Y en ese sentido, «la aplicación de tecnologías para la atención de las necesidades básicas de las personas en situación de dependencia es aún limitada; es decir, hoy por hoy todavía no hay perspectivas de que ninguna tecnología nos permita, por ejemplo, cambiar un pañal, ayudar a vestir o a asear a la persona», puntualiza el experto.

A ello hay que añadirle que «en algunas personas mayores y/o dependientes, los deterioros cognitivos impiden su interacción con la máquina y, por lo tanto, en esos casos es necesaria una tecnología que no necesite intervención de la persona usuaria y, al mismo tiempo, conseguir que esas aplicaciones o dispositivos estén debidamente actualizados, ser capaces de que no se bloqueen… y esto para una persona mayor que vive sola en casa puede llegar a ser una barrera», destaca el portavoz de Gesca.
Un proceso en el que, poco a poco, se va haciendo más presente la Inteligencia Artificial, «que va a permitir avanzar mucho en aspectos como la compañía», augura Pérez Artetxe. «Imagínate a alguien que tiene grabaciones de voz de un ser querido que ha fallecido, y a través de la IA se puede conseguir mantener una conversación con un dispositivo que imite la voz de esa persona, es una aplicación muy interesante », ejemplifica el experto.
» Aplicaciones que mejoran el acceso a los smartphones mostrando sólo los iconos que necesitan, asociando imágenes a los contactos para facilitar su identificación o permitir descolgar una llamada de forma remota.
» Tecnología que permite detectar lo que pasa en el entorno de la persona y lanza una alerta de manera pasiva, como detectores de movimiento o de humos.
» Las personas pueden estar ‘conectadas’ a dispositivos que detectan si están sufriendo algún problema de salud y generan una alarma. Por ejemplo, un tensiómetro que avisa cuando te sales del rango establecido sin la intervención del usuario o detectores automáticos de caídas.
» Hay andadores que incorporan sistemas tecnológicos que, por ejemplo, te ayudan a subir cuando vas cuesta arriba y te frenan cuesta abajo.
» En algunas residencias empieza a haber prototipos de robot que te saludan, te reconocen, te dan conversación… Y que pueden dar de comer a una persona.
» Se están aplicando dispositivos para facilitar el trabajo de las profesionales a nivel de prevención de riesgos laborales, manipulación… Por ejemplo, existen dispositivos que permiten poder movilizar mejor a las personas mayores para, en vez de con grúa, hacerlo con una especie de exoesqueleto para aliviar la carga.
» Las tecnologías de soporte en la habitación, como los sistemas de alarma, son cada vez son más avanzados y pueden detectar los movimientos nocturnos de una persona. Por ejemplo, para quien por las noches no duerme sino que deambula, hay sistemas que generan una alarma de forma automática; y hay dispositivos que permiten registrar las interacciones que se hacen con la persona (cambios posturales, de pañales…).
» Hay residencias en las que utilizan gafas de realidad virtual que, por ejemplo, te permite hacer un paseo en carruaje por tu cuidad, de manera que te permite recordar y ‘salir’.
» En algunas residencias existen pequeños dispositivos (uno de los primeros que se lanzó fue un robot con forma de foca) que detectan estados de ánimo de los residentes. Por ejemplo, Manolo coge la foca y ésta mueve la cola, los ojos… interactúa en función de cómo ‘siente’ que está Manolo.
» Las salas de estimulación multisensorial o Snoezelen son espacios interactivos diseñados para la estimulación sensorial de las personas mayores con demencias avanzadas, Alzheimer o deterioro cognitivo, o para personas con trastorno del espectro autista. En ellas experimentan, exploran, siente, perciben… las sensaciones y percepciones de su propio cuerpo y/o del entorno externo para promover su bienestar y mejorar su calidad de vida.
» En algunas terapias de rehabilitación se utilizan los videojuegos que, entre sus beneficios, tiene el poder monitorear y registrar los avances del paciente para ajustar las áreas a trabajar. En los escenarios virtuales las personas con alguna discapacidad física pueden realizar actividades de la vida diaria, lo cual tiene un impacto terapéutico positivo psicológica, cognitiva y socialmente; y en el caso de las personas mayores, determinados juegos especialmente diseñados por un terapeuta o educador, mejoran el control postural, el equilibrio y la coordinación.

