Un objetivo más, el ODS 18 que Euskadi considera crucial

El País Vasco apuesta por la preservación y promoción de las lenguas minoritarias en riesgo de extinción

Por Jazmín Romero

En apenas 100 años, 600 lenguas minoritarias e indígenas desaparecieron por completo. De mantenerse esta tendencia, según informan desde Unesco, hasta el 90% de las lenguas del mundo podrían extinguirse de aquí a finales de este siglo. Por este motivo, Euskadi ha propuesto la ecuación 17+1, el objetivo 18 que quiere preservar la cultura y la diversidad lingüística del País Vasco. Este interés está impulsado por la Secretaría General de Transición Social y Agenda 2030 y el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno vasco.

«Hoy en día, con la profundización y análisis que hemos desarrollado en torno a la Agenda, afirmamos que son elementos fundamentales para avanzar en el logro de los ODS y en la agenda de derechos humanos. Los derechos humanos son fundamentales para la consecución de un desarrollo sostenible; y en consecuencia los derechos culturales y lingüísticos también lo son, sobre todo en estos tiempos en los que se están cuestionando los derechos colectivos y las instituciones», explica Begoña Guzmán Sánchez, responsable de Cultura en UN Etxea.

Erradicar la pobreza

¿Cuál es la relación existente entre la preservación del patrimonio lingüístico y la erradicación de la pobreza? «La promoción de la diversidad lingüística es una herramienta poderosa para el empoderamiento de las personas y comunidades enteras, permite que las personas desarrollen sus habilidades en un entorno culturalmente inclusivo y respetuoso, facilita el acceso a la educación, al mercado laboral, los servicios públicos y los derechos fundamentales, y promueve el desarrollo de economías locales».

Guzmán afirma que, para ello, es necesario facilitar y reforzar la formación en esas lenguas minoritarias o minorizadas para que todas las personas puedan incorporarse al mercado laboral en igualdad de condiciones. También es importante que el sector privado valore la diversidad lingüística existente en el territorio y lo vea como una oportunidad para abrirse a mercados antes inaccesibles. «Por su parte, los servicios públicos deben incorporar la diversidad lingüística para que todas las personas puedan ejercer sus derechos (justicia, atención médica, seguridad social, participación, etc.); son factores fundamentales para salir de la pobreza. Sin duda, cuando las personas pueden usar su lengua materna se sienten más seguras, valoradas y tienen más oportunidades, un mejor futuro».

«La diversidad lingüística favorece el empoderamiento de comunidades y personas»

Begoña Guzmán | Responsable de Cultura de UN Etxea

Promover la diversidad

Fomentar espacios de intercambio cultural y lingüístico no solo enriquece la diversidad de Euskadi, sino que también fortalece la cohesión social y la equidad en el territorio. Los lugares para el encuentro y el diálogo desempeñan un papel crucial en la construcción de una sociedad más inclusiva, capaz de valorar su identidad desde la pluralidad y el entendimiento mutuo.

Según Begoña Guzmán, «los espacios para el encuentro y el diálogo son primordiales para entender la diversidad lingüística y cultural de nuestro territorio y valorar desde la pluralidad la identidad vasca. Ayudan a eliminar estereotipos y prejuicios; promueven la empatía, la escucha, el conocimiento y el reconocimiento de todas las personas».

En Euskadi ya existen iniciativas destacadas que trabajan en esta línea. Guzmán menciona los encuentros Guraso Lagun, diseñados para fomentar el uso del euskera entre las familias del alumnado en centros educativos: «Yo participo en esta iniciativa en la escuela de mi hija». También destaca la comunidad de aprendizaje impulsada en BBK Kuna, que busca acercar el euskera a la juventud, y otras propuestas como las parejas lingüísticas o los programas de asociaciones como Mujeres en la Diversidad, que generan lazos entre mujeres migradas y locales.

«Estos espacios no solo facilitan el aprendizaje del euskera y otras lenguas presentes en el territorio, sino que también promueven valores esenciales, tan sumamente necesarios en los tiempos que corren», concluye Guzmán.

Atención: peligro a la vista

La desaparición de lenguas minoritarias avanza a un ritmo alarmante. En respuesta, Naciones Unidas ha declarado un decenio, hasta 2033, para frenar esta tendencia. La Unesco también ha tomado la iniciativa, movilizando recursos y actores clave para preservar, revitalizar y promover estas lenguas, especialmente en ámbitos como los medios de comunicación e internet, donde predominan solo 12 idiomas. «Un altísimo porcentaje del contenido de internet está solamente en 12 lenguas, por lo tanto, se necesitan medidas y políticas que promuevan la presencia de otras en medios de comunicación e internet. Sin duda, la educación es una pieza clave. Si lo que pretendemos es conseguir una educación inclusiva será necesario impulsar modelos que fomenten el uso de la lengua y la cultura propia». «Por otro lado, también se ha de promover el aprendizaje de todo el estudiantado de las lenguas hegemónicas de manera que tengan las mismas oportunidades de formarse y de relacionarse hacia el exterior. Como dice la Cátedra Unesco de Patrimonio Lingüístico Mundial, ese será el camino para conseguir una educación de calidad: aquella que mira al mundo desde su identidad propia pero que se integra en una sociedad global interconectada», expresa Begoña Guzmán.

La cultura euskaldun: un impulso económico

El patrimonio cultural y lingüístico de Euskadi, con el euskera como eje central, juega un papel crucial como motor de desarrollo económico local, especialmente en sectores como el turismo y la innovación. Según Begoña Guzmán, «el euskera, los sitios de patrimonio cultural –como el Puente Bizkaia, las cuevas de Santimamiñe, Ekain y Altxerri, o el Camino de Santiago–, junto con nuestras tradiciones, festividades y patrimonio natural, atraen a muchos visitantes deseosos de tener experiencias auténticas en nuestro territorio». Este impacto no se limita al turismo. Guzmán subraya que también impulsa la creación de bienes, servicios y actividades culturales vinculadas al euskera, en ámbitos como la educación, el audiovisual y las empresas relacionadas con el ámbito digital. «Hemos de ser capaces de atraer, retener y potenciar las oportunidades y el talento vinculado a la cultura y el euskera», afirma. Desde UN Etxea, explica, se está trabajando activamente en eventos como las conferencias de Mondiacult impulsadas por la Unesco, donde se abordan temas clave como la inteligencia artificial, el turismo creativo con enfoque local, y la educación artística y cultural. «La cultura y el patrimonio deben servir para cultivar una ciudadanía creativa, diversa y capaz de aportar nuevas soluciones ante los retos globales».

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