«La calificación del cumplimiento de los ODS en Euskadi es un notable»

«La calificación del cumplimiento de los ODS en Euskadi es un notable» El Secretario General de la Agenda 2030, Jonan Fernández, hace una reflexión sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Euskadi, y remarca que el consumo de energías renovables sigue siendo «deficitario»

Por Jazmín Romero

A la hora de radiografiar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Euskadi, la gran pregunta es si tanto la Comunidad Autónoma del País Vasco como otros gobiernos autonómicos y estatales llegarán a cumplir la Agenda de la Organización de las Naciones Unidas, marcada para 2030. Principalmente cuando quedan siete años para lograr un planeta más sostenible y el reloj corre en medio de conflictos globales que no dan tregua, como la guerra entre Israel y Gaza, y la invasión rusa de Ucrania, eso sin tener en cuenta los efectos postpandemia que todavía siguen afectando a muchos territorios del mundo. La presión se hace visible, principalmente para la capital vizcaína, que acoge la sede del Secretariado de la Coalición Local 2030.

«Diría que tiene una puntuación notable», responde el secretario general de Transición y Agenda 2030 del Gobierno vasco, Jonan Fernández, sobre la calificación de Euskadi en la ejecución de sus objetivos en el camino hacia la sostenibilidad. «El balance global de cumplimiento de los ODS es bastante positivo, al menos, en comparación con otros territorios y ámbitos. Desde el año 2017, la Agenda 2030 es un referente para el Gobierno vasco y se están enviando año tras año informes de seguimiento a Naciones Unidas en los que se contrasta cómo se está produciendo ese cumplimiento».

Aunque con dos puntos deficitarios, reconoce Erdocia, como son la problemática de la generación y el consumo de energías renovables y la necesidad de una mayor divulgación de los 17 objetivos en la CAV. «Tenemos que ampliar las instalaciones de los sectores energéticos, y que tanto la ciudadanía como las empresas generen y consuman energía sostenible». «En relación a la reducción de efecto invernadero, estamos avanzando de manera positiva», subraya con optimismo el secretario, pero afirma que el mayor problema que se tiene en el territorio vasco es la orografía. «No nos sobra el terreno disponible para la instalación de energías renovables y eso juega en nuestra contra. También está la sensibilidad social y la postura crítica en algunos sectores con determinadas instalaciones».

‘ABC’ de los ODS

Para comprender los 17 objetivos y 169 metas que plantean los ODS, la Secretaría General los resume como el ‘ABC’ de la Agenda 2030. «En concreto, se sintetiza así: combatir la pobreza, promover la igualdad y reducir el consumo. A veces se piensa que se relaciona sólo con cuestiones medioambientales, pero puede entenderse como tres transformaciones: social, económica y ecológica», explica Fernández.

En la implementación de estos ejes fundamentales, la estrategia del Gobierno vasco se centra en la institucionalización de los objetivos. «Nos enfocamos en que las instituciones vascas incorporen la Agenda en su funcionamiento diario, la integren en sus programas de gobierno, departamentos y presupuestos, buscando en todo momento el alineamiento de cada política sectorial con un cumplimiento coherente», afirma el secretario. Destaca el alto cumplimiento reconocido internacionalmente en áreas como políticas sociales, educación y salud.

«Tenemos que ampliar las instalaciones de los sectores energéticos, y que tanto la ciudadanía como las empresas generen y consuman energía sostenible»

¿Pero de qué manera se involucra la ciudadanía con los ODS? Otra de las estrategias del Gobierno vasco se centra en la socialización de la agenda al ciudadano de a pie mediante distintos programas. «Lo estamos llevando a través de cursos gratuitos para entender más el proyecto ODS, campañas publicitarias, materiales educativos para las escuelas, entre otras. Ahora, por ejemplo, acabamos de impulsar la Agenda Vasca por los ODS, de la que ya forman parte 75 organizaciones sociales y empresas, y hemos impulsado una guía para implementar los objetivos en el funcionamiento de organizaciones y empresas», comenta.

A pesar del impulso del gobierno autonómico, considerando que 2023 marca el ecuador de la agenda, hay objetivos globales y transversales que deben alcanzarse colaborativamente con territorios y países vecinos. «Mencionamos anteriormente la reducción de gases de efecto invernadero; poco avanzaremos si Euskadi lo logra y el país vecino no. Además, la pandemia y los conflictos bélicos recientes son circunstancias que dificultan un cumplimiento coherente y riguroso, pero eso no disminuye la necesidad y urgencia de los objetivos de desarrollo sostenible», enfatiza Jonan Fernández.

Propuesta Now 2030

Para abordar los desafíos de la Agenda 2030, el lehendakari, Iñigo Urkullu, presentó la propuesta Now 2030 durante la Cumbre de los ODS en septiembre, llevada a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. «El documento plantea una reflexión sobre los siete años restantes, subrayando la necesidad de una respuesta contundente.Buscamos un impulso que nos lleve a mejorar el cumplimiento y un pronóstico claro en momentos que generan incertidumbre». Asimismo, se destacó la importancia del papel desempeñado por los gobiernos locales y regionales en el cumplimiento de los ODS. «Aunque la Agenda 2030 fue suscrita por estados y gobiernos estatales en 2015 dentro de las Naciones Unidas, aproximadamente el 70% de las competencias relacionadas con el Desarrollo Sostenible recaen en los gobiernos locales y regionales a nivel mundial. Por lo tanto, señalamos la necesidad de un papel más claro y relevante para estos gobiernos subestatales en la gobernanza y el impulso de la agenda de capital».

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