Sin salud no hay futuro: el ODS 3 y los retos del sistema sanitario en Euskadi

El Gobierno vasco apuesta por fomentar hábitos de vida saludables, mejorar la atención primaria o reducir el impacto de las enfermedades crónicas

Por Jazmín Romero

Sin salud, cualquier avance en otros aspectos de la vida se vuelve imposible. Desde los logros personales hasta los grandes objetivos de un país, el bienestar físico y mental es la base sobre la cual todo se sostiene. Los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar que todas las personas, sin excepción, puedan acceder a una atención médica de calidad y a oportunidades para una vida saludable.

En España, contamos con un sistema sanitario gratuito, un logro significativo, pero los retos no son pocos. En el País Vasco, la salud afronta desafíos concretos: el envejecimiento de la población, los efectos de los malos hábitos, que impactan cada vez más en el sistema de salud, y la necesidad de reducir las listas de espera y de incluir a los sectores más desfavorecidos. Con el objetivo de hacer frente a estos problemas, el Gobierno vasco trabaja en el marco del ODS 3 –Garantizar una vida sana y pro-mover el bienestar para todos en todas las edades–, implementando estrategias y planes que buscan transformar estos retos en oportunidades de mejora.

Estas estrategias se llevan a cabo a través de 10 compromisos, 46 iniciativas y 594 actuaciones. Destaca la mejora de la atención primaria, la modernización de infraestructuras y la lucha contra las desigualdades en salud. También abarca la especialización en ciencia y tecnología, el fomento de hábitos saludables y el fortalecimiento de la formación y reconocimiento de los profesionales sanitarios, con el objetivo de posicionar a Euskadi como una sociedad más activa y aprovechar el deporte como herramienta de integración y promoción internacional.

Malos hábitos

Uno de los aspectos que más está afectando al sistema de salud vasco son los hábitos de vida negativos, como el tabaco, la obesidad, el alcohol y el abuso de sustancias. Según el viceconsejero de Salud, Enrique Peiró, «la principal carga de enfermedad en Euskadi es debida a patologías crónicas, como las asociadas al con-sumo de tabaco y la obesidad».

Entre las principales actuaciones para hacerle frente al consumo de sustancias nocivas, como es el caso del cannabis, se encuentra principalmente la desnormalización del consumo. Desde el Gobierno vasco se está impulsando una campaña de sensibilización, bajo el lema ‘Rompe la burbuja. Sin cannabis eres más’, para cambiar la percepción de los efectos de esta droga en la salud y prevenir su uso, especialmente entre los adolescentes.

40% de la salud depende de factores socieconómicos como la renta o la educación

Salud desde la infancia

El aumento de la obesidad infantil también representa uno de los retos más importantes para el sistema de salud, ya que afecta tanto el bienestar físico como emocional de los niños y niñas. Ante este desafío y el sedentarismo que lo acompaña, el departamento de Salud del Gobierno vasco ha puesto en marcha diversas iniciativas para prevenir y reducir esta condición.

Este problema es especialmente preocupante porque no solo compromete la salud de los menores en el presente, sino que también tiene repercusiones a largo plazo, como es el aumento del riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares en la edad adulta. Para abordarlo, el Ejecutivo autonómico ha lanzado varios programas enfocados en la prevención y trata-miento de la obesidad infantil.

Desfavorecidos

El impacto de los factores socioeconómicos en la salud es otro de los grandes desafíos. En Euskadi, quienes viven en zonas con menor nivel de renta son más propensas a enfermar, un hecho que aumenta la presión sobre el sistema sanitario.

Como apunta Peiró, «las personas en áreas desfavorecidas tienen expectativas de vida significativamente más cortas y una mayor carga de enfermedad. Esto incrementa la presión en el sistema con más hospitalizaciones y consultas en comparación con zonas más favorecidas, lo que puede ser fuente de inequidades en la accesibilidad».

Asimismo, Peiró señala que «la salud de las personas que componen una población depende un 20% del sistema sanitario, un 30% de las conductas o estilos de vida, un 10% del entorno físico y un 40% por el resto de factores socioeconómicos como renta, educación, empleo o desempleo, ingresos…».

El ODS 3 exige un esfuerzo continuo para mejorar la salud de toda la población, independientemente de su situación socioeconómica. En Euskadi, «el compromiso del departamento de Salud con este objetivo es claro: trabajar en la prevención de enfermedades crónicas, mejorar la atención y garantizar la inclusión social. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer para lograr un sistema sanitario que no deje a nadie atrás».

Iniciativas para prevenir la obesidad infantil

Nursery teacher helping one of her students during a physical education lesson.
  • Programa Viaje de Mangols

Implementado en consultas de pediatría, este programa aborda la obesidad infantil ofreciendo a las familias orientación y apoyo para adoptar hábitos alimenticios saludables y fomentar la actividad física en los niños.

  • Iniciativas de actividad física en escuelas

El Gobierno vasco promueve el ejercicio regular en los centros educativos y habilita ayudas para las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Ampas) para desarrollar actividades que impulsen el deporte y una vida activa entre los estudiantes.

  • Estrategia SANO

Esta estrategia integral se centra en la prevención de la obesidad infantil, involucrando diversos entornos: familiar, escolar, sanitario, privado y comunitario. Fomenta una alimentación equilibra-da, ejercicio físico regular y el abandono de hábitos perjudiciales como el consumo de ultraprocesados.

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