Juan Carlos Sinde «El reto más importante este año es la reparcelación de la zona centro»
El gerente de la Comisión Gestora para el Desarrollo Urbanístico de Zorrozaurre detalla la nueva fase que afronta la isla con la creación de la Junta de Concertación que dará luz verde a la urbanización de la parte central
Por Adriana Carrillo
La transformación de Zorrozaurre en barrio residencial, base de operaciones de instituciones formativas y artísticas, y tractor de la actividad empresarial y tecnológica cada año toma una forma más nítida. Mientras, se emborrona en la retina de los bilbaínos la imagen de aquel símbolo de la industria de la villa a la que se trasladó en los noventa el depósito municipal de coches; en la que en los 70 se levantó el complejo de Tarabusi, el emblemático fabricante de componentes para motores; desde donde las enormes grúas amarillas de Vicinay distribuían sus cadenas a todo el mundo, y donde un ajetreado ejército de operarias desfilaba rumbo a Artiach, hasta que las inundaciones de 1983 hicieron que la galletera se trasladara a Orozko.
Con la edificación de la zona norte consolidada y una punta sur efervescente de actividad de grúas, hormigoneras y excavadoras, la isla no podrá unir sus extremos hasta que no empiece la urbanización de la parte central de Zorrozaurre, una actuación que concentrará los esfuerzos de los próximos años. Por eso, la constitución de la Junta de Concertación es una buena noticia para el futuro del barrio, un proceso administrativo esencial para la reparcelación, descontaminación de suelos y posterior urbanización de la zona. «Empieza un proceso de mucho papel y poca obra», apunta Juan Carlos Sinde, gerente de la Comisión Gestora para el Desarrollo Urbanístico de Zorrozaurre, pero «fundamental» para culminar su transformación.
▌La creación de la Junta de Concertación el año pasado marca el inicio de una nueva etapa en el desarrollo de Zorrozaurre. ¿Qué implicaciones tiene para el futuro de la isla?
Constituir esta Junta de Concertación, que es uno de los ámbitos de gestión de Zorrozaurre, ha costado tiempo porque aunque ya estaba bastante madura, la pandemia y luego la guerra de Ucrania paralizaron todo el proceso. Para crear una Junta se debe llegar al 50% de propietarios, así que a lo largo de 2023 empezamos a formalizar todos los documentos urbanísticos previos para iniciar un proceso de mucho papel y poca obra.
¿Qué significa esto? En primer lugar se tienen que resolver una serie de temas administrativos que tienen consecuencias económicas y que son fundamentales porque marcan dos hitos: los proyectos de reparcelación -que ya estamos desarrollando- y de urbanización -que estamos a punto de sacar-. Se trata de la reparcelación de las zonas centrales de la isla porque las dos puntas ya están en marcha con las licencias de edificación de 2.691 viviendas, casi la mitad de las que se construirán en el barrio en los próximos años.
▌¿Por qué ha tardado más este proceso de reparcelación en la zona central que en las puntas norte y sur?
Cuando se constituyó la primera Junta, en 2013, había 40-50 propietarios, pero en esta son 280. Algunos son pequeños propietarios pero el número es muy alto. La clave del proyecto es determinar qué espacios son públicos (calles, parques, equipamientos urbanos) y qué espacios son privados (edificables), es decir, lo que hace es transformar esos títulos registrales y configurar lo que es de titularidad municipal y lo que es privado. De esos 280 propietarios, casi 200 no llegan al 1% en cuanto al porcentaje de propiedad, o sea, son propietarios muy pequeños (una de las parcelas por ejemplo tiene 52 dueños porque forma parte de una herencia familiar), pero con unos derechos que se tienen que regularizar a través de una indemnización económica o con su adquisición por parte de grupos inmobiliarios.
▌¿Cuánto puede costar esta fase inicial de reparcelación?
Obviamente, es un proceso complicado porque afecta a mucha gente. Al final esta operación en la parte central de la isla costará en torno a los 70-80 millones de euros y eso lo tienen que pagar los propietarios: hay que derribar edificios, indemnizar a las empresas que operaban allí, desplazarlas. De hecho, de los 37 millones de euros que aprobó la Junta para el presupuesto de 2025, 30 millones están destinados a indemnizaciones.
▌¿Cuándo se empezará a urbanizar entonces la zona centro?
El urbanismo es muy complicado, muy complejo, y hay que hacer muchos trabajos previos. No son obras cuyos resultados se aprecien de manera inmediata.
«Nuestro objetivo es que en torno a 30 meses, esté operativa la subestación eléctrica»
▌¿Este año en qué se podrá avanzar?
Seguiremos con la edificación en la zona sur y norte. Eso será lo más llamativo. Pero también avanzaremos en la urbanización de parcelas con obras que, aunque no se vean -como pueden ser la instalación de unas tuberías de saneamiento que van bajo tierra- son infraestructuras esenciales. Además, este año vamos a empezar con la peatonalización de la calle Ribera de Deusto, una obra complicada porque se tienen que garantizar los accesos a las viviendas. También está previsto que empiece la ejecución este mes del parque lineal en los tramos de la punta norte y de la punta sur, que se prolongará dos años. Pero el reto principal que habrá que solventar será todo el tema administrativo, que es bastante complejo. El objetivo nuestro es que el año termine con la reparcelación aprobada. Es un plazo optimista, pero es un objetivo a cumplir. En paralelo, estamos avanzando con la descontaminación porque los sitios que fueron zonas industriales tienen que someterse a un proceso de investigación y descontaminación que también es un proceso muy largo que condiciona el inicio de las obras.
▌¿Cómo avanza la obra del Parque Tecnológico?
Las primeras actuaciones del Parque Tecnológico están en la punta norte y en la punta sur, que era donde antes se desarrollaba la actividad industrial. La parte central va a ser exclusivamente residencial. El parque tiene cuatro parcelas en la punta norte y dos en la punta sur y lo primero que se ha hecho ha sido derribar el edificio Tarabusi, donde el parque tendrá su sede. Ya se han adjudicado las obras y antes del verano empezará la construcción del pabellón.
▌¿Y la de la subestación eléctrica?
Iberdrola está redactando el proyecto del edificio, para el que tuvimos que hacer una modificación del Plan Especial de 2012 porque no existía una parcela destinada a la subestación. Esa modificación se aprobó en julio del año pasado y contempla que la parcela se ubique junto a los edificios de Lancor y Consoni. El objetivo es que, en torno a 30 meses, esté la subestación ya operativa.
La idea de Hadid
▌¿Hay diferencias entre lo que concibió Zaha Hadid para la isla y cómo se está desarrollando su renovación?
Sí, bastante. Hay cuestiones que se mantienen todavía como la tipología de los edificios y el modelo de trama urbana. Pero la voluntad que tenía Zaha, que siempre trabajó una volumetría mucho más retorcida y compleja, ha cambiado. ¿Qué sucede? Que esa volumetría encarece mucho los costes. Como esta es una operación que ya en sí misma es muy cara, porque hay unas condiciones geotécnicas, esos costes han repercutido en los costes de construcción. Además con la guerra de Ucrania los promotores, que tenían unos presupuestos estimados, han tenido que ir quitando esas formas complejas, reduciéndolas. Con lo cual, de ese concepto volumétrico que concibió Zaha en su forma de enfocar la arquitectura no queda prácticamente nada. Eso no significa que los edificios sean mejores o peores.

