«Zorrozaurre es el mejor ejemplo de hacia dónde quiere caminar Bilbao en el futuro»
La isla afronta otro año clave con la vista puesta en la urbanización de la punta sur y el avance de la oferta inmobiliaria, académica y cultural
Por Luis M. Díez
¿Qué balance hace de las actuaciones realizadas en 2025? ¿Cuáles han sido las más destacadas?
En 2025 se han dado pasos adelante importantes. Yo creo que quizá uno de los más destacados ha sido la presentación de las primeras empresas que van a estar ubicadas en la nueva sede del Parque Tecnológico de Euskadi, en la punta norte. La presencia de Idom y Mondragon ha venido acompañada del anuncio por parte de otros centros tecnológicos que ya están en la isla de que van a ampliar su presencia en Bilbao, como Vicomtech, Ikerlan y la propia Mondragon Unibertsitatea hacia los antiguos edificios de Consonni y Lancor. Se consolida así una de las bazas importantes del proyecto de Zorrozaurre, que consiste en que no sea solamente un barrio residencial, sino también un espacio para la generación de nuevos puestos de trabajo y nuevas actividades económicas y académicas. Esa mezcla de usos que se está queriendo potenciar es clave. También destaca la finalización de algunos proyectos de viviendas residenciales. Y por último, en el ámbito de las artes escénicas, la finalización de la primera fase del proyecto de Pabellón 6, que consolida una iniciativa cultural que nació en el mientras tanto urbanístico de la isla, y que se reafirma como una actividad cultural permanente dentro del futuro del propio barrio.
¿Qué plazos se manejan para el parque tecnológico?
Tras los derribos de los edificios Lancor y Consonni se están ya abordando los proyectos para la obtención de licencia. Lo mismo sucede con el edificio en el que se ubicará Idom, donde estamos trabajando sobre el proyecto mientras, en paralelo, nos encontramos ajustando algunas cuestiones volumétricas. A lo largo de este año podrá comenzar la construcción de los edificios del parque tecnológico. El plazo razonable para la ejecución de la obra es de dos o tres años.
La EHU se sumará a la oferta formativa con la construcción de un edificio singular para docencia e innovación.
Cierto. Además, la EHU está proyectando una pasarela para conectar el campus de Sarriko con la propia isla. Y tenemos otros centros, como la Universidad de Mondragón, Digipen o el Instituto Europeo de Diseño Kunsthal, que también crecerá dentro del Edificio Papelera. A esto hay que sumar proyectos futuros que van a venir de la mano del departamento de Educación, como es un centro de Formación Profesional y un colegio. Por lo tanto, la ‘pata’ formativa, educativa y de investigación creemos que es muy importante en todo este conjunto para dar valor e interactuar con las actividades económicas que se van a implantar en el entorno.
¿Cómo se presenta 2026?
Pienso que se van a ver transformaciones bastante llamativas, aparte de los proyectos de edificación que están en marcha en estos momentos. Se está urbanizando la punta sur del Zorrozaurre con la generación de un nuevo parque de ribera que va a mirar hacia la zona de Deusto y Ibarrekolanda, que denominamos Parque del Agua. Por su parte, la junta de concertación también está avanzando en la urbanización de los espacios públicos situados en este entorno de la iglesia y de la calle Ribera de Deusto. Calculamos que para finales de este año estará bastante avanzada, si no terminada, la urbanización de todo este entorno.
En el ámbito residencial, tenemos proyectos de vivienda que están en estos momentos en proceso de obtención de licencia y empezando su construcción. Algunos otros están ya prácticamente terminados y a lo largo de este año estoy seguro de que obtendrán la licencia de primera utilización para que más vecinos nuevos puedan vivir en Zorrozaurre. Sin olvidar los alojamientos dotacionales que el Gobierno vasco está promoviendo en una parcela que era del Ayuntamiento de Bilbao, que nos va a permitir aumentar la oferta de vivienda social en régimen de alquiler. Se trata de unas edificaciones que tienen altos estándares de calidad desde el punto de vista arquitectónico. El sistema constructivo integra una novedosa estructura de madera. Otra intervención prevista es el comienzo de la construcción del nuevo parque de bomberos, que va a estar ubicado debajo del parque de Sarriko. Por último, este año concluirá la segunda fase de Pabellón 6, y con eso terminaríamos de reedificar el teatro municipal que tenemos en la isla. No obstante, espero que a lo largo de los próximos meses podamos ir conociendo nuevas iniciativas y proyectos.
Queda pendiente la zona central de la isla.
El año pasado conseguimos cerrar un acuerdo, entre todos los propietarios, para avanzar en la reparcelación de la unidad de ejecución 2, que es toda la parte central de la isla. Se está procediendo ya a derribar los pabellones con la gestión correspondiente ante Medio Ambiente para la descontaminación de los suelos. Es la fase previa antes de iniciar la urbanización en ese tronco central, que sería el último que falta para terminar de conectar la Avenida de las Galleteras por ambas puntas.
Los desplazamientos tanto interiores como en su conexión con el resto de la ciudad recaerán en Bilbobus y el tranvía.
Dentro del proyecto de reorganización de las líneas de Bilbobus, que el área de Movilidad está gestionando, se han hecho planteamientos para reordenar los servicios tanto en Zorrozaurre como en la zona de la Avenida Zarandoa. Es una de las cuestiones que se están sometiendo al debate con los colectivos vecinales y con el resto de formaciones políticas. Respecto a Eusko Trenbide Sarea, se ha progresado en la definición de esa conexión que enlazará la isla con el anillo tranviario del centro de la ciudad a través del Sagrado Corazón.
¿Reciben algún tipo de feedback por parte de quienes hacen vida en la isla, ya sea porque son residentes, van a estudiar, a trabajar o a ver un espectáculo?
Mantenemos una relación bastante fluida con la asociación de vecinos de Ribera de Deusto, con quienes mantenemos reuniones periódicas en las que vamos hablando de los distintos progresos e iniciativas que se van desarrollando en el ámbito de la isla. Recibimos también sus reclamaciones, sus quejas, sus sugerencias, y de hecho, hay algunas modificaciones que se han realizado en el proyecto que, precisamente, responden a esas demandas. Por ejemplo, se va a incorporar un frontón cubierto en la plaza pública que se construirá delante de la iglesia de San Pablo en vez de la cancha deportiva que estaba inicialmente programada. Otra cuestión fue en su momento la cubierta de los columpios de la plaza Eugenio Olabarrieta.
¿Qué va a aportar Zorrozaurre a Bilbao?
A efectos de imagen exterior, representa la vanguardia y lo que es el futuro de la ciudad. El siguiente proceso de transformación de Bilbao tiene a Zorrozaurre como elemento visible de cómo se quiere avanzar en la construcción de barrios más sostenibles, más verdes, de usos mixtos, en los que se reflejen los usos residenciales con las actividades económicas y con la formación. Desde ese punto de vista es el mejor ejemplo de hacia dónde quiere caminar Bilbao en el futuro. Para el conjunto de la ciudad yo creo que va a aportar también nuevos recursos y nuevas actividades. Por una parte, como he mencionado antes, más zonas de paseo y zonas verdes, esa dotación universitaria e investigadora que pienso que es importante también para posicionar a Bilbao como ciudad universitaria y atraer talento en lo que tiene que ver con ámbitos vinculados con la investigación científica. Sin olvidar algo vital como es la generación de puestos de trabajo cualificados dentro de la ciudad. Ya no somos una ciudad industrial, pero tenemos que buscar espacios donde se implanten nuevas actividades económicas vinculadas con la industria y los servicios avanzados. Desde ese punto de vista los parques tecnológicos de la isla marcan también el futuro hacia el que Bilbao quiere caminar.
