El botiquín del siglo XXI: ¿Salud en cápsulas o marketing de diseño?
Expertos de la alimentación analizan el auge de los complementos nutricionales: «No son caramelos, la pastilla mágica no sustituye al gimnasio ni al buen plato»
» Jazmín Romero
No hay red social en la que no aparezca un influencer recomendando una gominola para dormir, un polvo para ganar músculo o una cápsula para el cansancio. El mercado de los suplementos nutricionales vive una edad de oro, pero ¿hasta qué punto es necesaria esta ‘ayuda’ o estamos ante un marketing multimillonario?
El nutricionista y entrenador Asier Sarmiento, con casi una década de experiencia en el sector, y la doctora Nerea Gil, endocrina del IMQ, advierten de que la suplementación debe ser un traje a medida, no un «café para todos».
«Pastilla mágica»
El bombardeo informativo es constante. Las empresas de suplementación tienen muchos patrocinados y un marketing muy grande. En este contexto Sarmiento, señala que muchas veces «el problema es que buscamos el atajo, la pastilla mágica. La gente es cómoda y quiere un resultado rápido sin entrenar tres o cuatro días o sin controlar el estrés. Si no llevas la base de alimentación y descanso bien, meter cosas extra es tirar el dinero».
Por lo que recomienda como primer paso dejarse asesorar para conocer de primera instancia cuáles son los suplementos que verdaderamente se necesitan en base al ritmo de vida, condición y estado de cada persona.
Desde la consulta médica, la doctora Gil comparte esta preocupación por la «falsa sensación de salud». «A veces es más fácil suplementarse que cambiar la dieta, parece que como ya tomo el suplemento me estoy cuidando, pero no es así», señala. La doctora es tajante sobre la venta libre: «No son caramelos. Nos encontramos con gente que toma muchas cosas y no sabe ni para qué sirven».
Sol, magnesio y cortisol
Si hay un protagonista en las analíticas de los vizcaínos es la vitamina D. «En Bilbao estamos fastidiados porque pega poco el sol y, cuando pega, estamos enteros tapados», bromea Sarmiento, quien confiesa consumirla personalmente, aunque solo «por temporadas, de octubre a mayo». Asimismo, la doctora Gil lanza un aviso sobre su seguridad: «El consumo indiscriminado de vitamina D puede ser tóxico si nos pasamos. Puede dar malestar general y problemas de piedras en el riñón», advierte.
Otro aliado frecuente es el magnesio. Sarmiento pone el foco en el bisglicinato, la forma con más evidencia para mejorar el descanso sin efectos secundarios laxantes. La doctora Gil coincide en que, aunque está de moda en la perimenopausia, «debe tener un sentido, ya sea para evitar calambres o mejorar la calidad del sueño».
Suplementos a exámen
«Es el suplemento estrella tanto para un deportista de élite como para una persona de 70 años… ayuda a evitar demencias». — Asier Sarmiento.
«Es importante que se haga con un control médico… porque la vitamina D puede llegar a ser tóxica». — Nerea Gil.
«El que más evidencia tiene y el que mejor sienta es el bisglicinato. A mí me gusta por la noche, antes de dormir». — Asier Sarmiento.
«Yo lo trato como un alimento. No es un post-entreno, y quienes lo necesiten pueden incluirlo en la dieta. En mi caso lo hago en el desayuno». — Asier Sarmiento.
«Es un suplemento seguro, pero en realidad luego no hay tanta evidencia de que realmente mejore la articulación». — Nerea Gil.
«Es interesante ver qué perfil de colesterol tiene y valorar si en algún momento tiene necesidad de aportar más». — Nerea Gil.
Creatina
Uno de los puntos de mayor sintonía es la creatina, el suplemento con más base científica. «Es la estrella tanto para un deportista de élite como para una persona de 70 años», afirma el nutricionista. Sus beneficios van más allá del gimnasio: «Ayuda a nivel cognitivo y se usa incluso en residencias para prevenir demencias y mantener la masa muscular». La doctora Gil añade que «tiene mucho sentido en personas mayores que pierden fuerza», siempre que se acompañe de ejercicio.

En el debate sobre la proteína en polvo, ambos expertos se complementan. Mientras la doctora Gil recuerda que «con carnes blancas, pescado y huevos somos capaces de llegar a los niveles recomendados», Sarmiento la considera como un alimento, y no necesariamente como un posentreno. «Yo no la trato como suplemento, tampoco la pauto porque sí, pero sí la trato como si fuese pollo en polvo. Para un deportista que va con prisas o una persona mayor a la que le cuesta masticar, es una opción ideal».
«Apagar» al cuerpo
Un aspecto que preocupa a la endocrina es la regulación del propio organismo. «Cuando nos acostumbramos a darle un suplemento de algo, el cuerpo deja de producirlo o los receptores se adaptan. No hay que suplementar todo para siempre», explica Gil.
En esa línea, Sarmiento recuerda que incluso la vitamina C tiene su contraindicación: «No la suelo recomendar a quienes entrenan fuerza porque es un antioxidante tan potente que, si se toma cerca del ejercicio, puede perjudicar la ganancia de masa muscular».
En definitiva, la salud no se compra en botes. «Lo más importante es no comprar por comprar y dejarse asesorar, el punto de partida para comenzar a suplementarse siempre es una analítica», recomiendan ambos expertos. Conviene recordar que ningún suplemento compensa una mala noche de sueño o el descuido de los pilares básicos: dieta, ejercicio y gestión del estrés.as necesidades de las personas.

