El metro, la ‘ambulancia coletiva’ que conecta a pacientes y sanitarios con la salud pública
El suburbano ha mejorado el acceso a los hospitales de Cruces, Urduliz y Basurto
Por Jazmín Romero
El metro no solo vertebra Bilbao: lo hace más habitable. Cada día, miles de personas lo eligen para llegar a sus destinos cotidianos, y entre ellos están también los hospitales de referencia. Urduliz, Cruces o Basurto son paradas ya habituales para pacientes, sanitarios y familiares que encuentran en el suburbano un aliado discreto, pero esencial, para moverse con facilidad.
Para muchos, poder llegar a una consulta sin depender de un coche o un autobús es casi tan importante como el propio tratamiento. Para el personal sanitario, supone puntualidad, descanso y un respiro entre turno y turno. En treinta años de historia, el suburbano se ha convertido en un aliado silencioso de la salud pública: un hilo rojo que recorre Bizkaia y une lo cotidiano con lo esencial.
Hospital de Cruces

Mariluz Marqués González. Directora gerente Osi Ezkerraldea Enkarterri Cruces.
«Ha contribuido a mejorar la experiencia de la salud pública»
En el caso de Cruces, la estación de Gurutzeta/Cruces, situada a escasos metros de la entrada principal del hospital, «ha facilitado enormemente el desplazamiento diario tanto de pacientes como de profesionales desde que entró en funcionamiento hace más de dos décadas», asegura su directora. Cada jornada, más de 11.000 personas -entre pacientes, familiares y personal- transitan por el hospital. «Este volumen incluye más de 6.000 profesionales y miles de pacientes que acuden a consultas, pruebas diagnósticas, tratamientos o visitas hospitalarias. Aunque no disponemos de cifras exactas, es evidente que una parte significativa de estos usuarios accede al hospital en metro, especialmente aquellos que residen en municipios conectados por las líneas L1 y L2».
En un centro de la magnitud de Cruces, la red subterránea no solo acerca a quienes necesitan atención, también conecta a quienes la brindan. «El metro ha eliminado barreras físicas, reducido tiempos de traslado y mejorado la puntualidad y comodidad de los desplazamientos, especialmente para personas con movilidad reducida o que acuden con frecuencia a consultas o tratamientos. En definitiva, ha contribuido a una experiencia más accesible, eficiente y humana dentro del sistema sanitario público vasco».
«Al metro le doy un 100 de nota»
Liliana.
«Es mi único transporte en Bilbao»
Óscar Ortiz.
«Celebro el metro y el poder ser padre»
Ayub.
Hospital de Urduliz

Patricia Rodríguez Landajuela. Directora médica de la OSI Uribe de Osakidetza.
«Cuidar el metro es cuidar la vida»
Nueve años después de su apertura, el hospital de Urduliz se ha consolidado como un referente sanitario del área metropolitana, y su ubicación no es casual. «El centro fue pensado para facilitar el acceso de la ciudadanía», explica Patricia Rodríguez Landajuela, directora médica de la OSI Uribe. «El metro queda a apenas seis minutos a pie y conecta directamente con la mayoría de los municipios a los que damos cobertura». El dato lo confirma: el 80% de los 178.000 habitantes del área de influencia del hospital viven en localidades con parada de metro. «Su presencia en el tránsito de pacientes y profesionales es muy significativa», subraya Rodríguez. La doctora recurre a una imagen que resume bien esa relación. «Las líneas de metro que conectan barrios, pueblos y personas son como una red arterial o venosa. Cuando la circulación funciona bien, la sangre llega donde debe llegar; del mismo modo, cuando una red de transporte público es eficiente, las personas pueden acceder con rapidez a los lugares donde se cuida la salud».
«Tener movilidad es sinónimo de libertad»
Sara.
«La ciudad ha mejorado mucho con la llegada del metro»
Roge.
«Ojalá aumenten la frecuencia hacia Urduliz»
José Álvarez.
Hospital de Basurto

Jesús Larrañaga. Director gerente de la Osi Bilbao Basurto.
«El suburbano ha ayudado a integrar la sanidad en la vida cotidiana de las personas»
Para Jesús Larrañaga, el transporte y la salud pública comparten un mismo pulso. «El transporte está estrechamente ligado a nuestra actividad. En Osakidetza, la accesibilidad es un principio básico, junto con la universalidad y la equidad», explica. Esa accesibilidad, aclara, no se limita a una cuestión física. «Cuando hablamos de accesibilidad, nos referimos a eliminar barreras, sean geográficas, económicas o sociales, para que toda la ciudadanía acceda a servicios de calidad». En ese sentido, considera que Metro Bilbao es «un aliado estratégico porque favorece directamente esa accesibilidad física, haciendo mucho más sencillos los desplazamientos tanto para pacientes y familiares que necesitan atención sanitaria en el hospital y en 24 de los 26 centros de salud de esta organización, repartidos por Bilbao, como para el personal que acude a trabajar».
«Tener el metro ha sido una salvación para mí»
Diego.
«Forma parte de la transformación de Bilbao»
Emilio.
«Ha mejorado mucho la calidad de vida»
Carlos.

