Maximiliana, el móvil que facilita la vida a los mayores

Entrevista a Jorge Terreu Serrano, CEO de Maximiliana, el dispositivo que cada día conecta a más de 2.000 familias con sus abuelos y abuelas

Por María Antonia Martín

Jorge Terreu es un ingeniero informático que en el último curso de carrera estaba de Erasmus en Lyon, Francia, y no lograba comunicarse con su abuela Maximiliana porque esta no conseguía manejarse bien con el teléfono. Ante esta situación, empezó a diseñar un prototipo de móvil para intentar hablar con ella sin que esta tuviera que hacer nada. Hoy, son más de 2.000 las familias conectadas con móviles Maximiliana.

¿Cómo te surge la idea del proyecto Maximiliana?
Por la mitad del Erasmus, veía que era muy complicado hablar con mi abuela. Yo le llamaba y ella se hacía un lío con las teclas; muchas veces, lo dejaba descolgado; y, entonces, dependíamos mucho de que mi madre o mi tía, que son sus dos hijas, estuvieran con ella para que yo pudiera comunicarme con mi abuela.

¿Cómo logra un estudiante desarrollar un móvil desde cero?
Pues, contestando de forma fácil y rápida, a duras penas. Como estudiante, aunque sea del último año, todos los conocimientos que tienes suelen ser más una aproximación, estás más verde. De hecho, pasaron tres meses hasta que tuve algo funcional que yo podía enviarle, aunque el prototipo alguna vez fallaba; pero, bueno, como era para mi abuela, no había ningún problema. Cuando vi que ella se apañaba bien con el móvil que yo le había regalado, decidí convertirlo en un
proyecto, y ahí sí que tuve que garantizar que funcionara perfectamente.

Pasó de ser un regalo para tu abuela a convertirse en un producto que facilita la vida a las personas mayores.
Sí, así es. En poco más de tres años y medio, hemos pasado de aquel primer móvil que tenía y que sigue teniendo mi abuela, el primer Maximiliana de todos, a más de 2.000 personas mayores por toda España y también alguna fuera, que lo tienen para hablar con las familias.

¿Y qué dice Maximiliana al tener un teléfono con su nombre y verlo por todas partes?
Pues ella está supercontenta, el teléfono y la empresa se llaman Maximiliana 100% por ella. De hecho, antes su nombre no le gustaba mucho porque le parecía un nombre muy largo y antiguo; pero, ahora fruto de que tanta gente lo ha visto y de que está por todos los sitios, pues le ha vuelto a gustar mucho. A mi abuela, antes le decían mucho, Maxi o Maximiana, como una forma reducida de Maximiliana, y a ella no le gustaba. Ahora, dice que desde que Maximiliana se escucha tanto, la gente le llama con el nombre completo y eso a ella le gusta.

El móvil Maximiliana

» Se enciende al cogerlo: Directamente aparecen las caras de los familiares y se toca la cara de la persona a la que quieren llamar.

» Control familiar y GPS: Desde una aplicación en el propio móvil del familiar, este puede añadir contactos, comprobar el estado de la batería, ver la localización e iniciar videollamadas que se
descuelgan automáticamente.

» Mensajes: Una voz lee automáticamente los mensajes de texto.

» Dónde comprarlo: En la web maximiliana.es o por teléfono. Lo envían directamente al domicilio de la persona.

¿Cómo es el móvil, se gestiona por completo desde una aplicación?
El móvil Maximiliana es supersencillo para las personas mayores. Directamente, cuando lo cogen con la mano, el móvil se enciende automáticamente para que no tengan que desbloquearlo ni investigar nada. Directamente, ven las caras de los familiares y simplemente tocando la cara pueden llamar.

¿Necesitan conexión WiFi en sus casas?
Nosotros ofrecemos ya con el propio móvil un servicio todo incluido: móvil, tarjeta SIM con llamadas ilimitadas e Internet para videollamadas, accesorios, funda, cuerda, cargador con imán, etc. Además de realizar lo más esencial que es llamar, también si hay alguien más avanzado puede poner aplicaciones extra como, por ejemplo, el que quiera utilizar la cámara o las fotos, probar WhatsApp, aunque no suele ser lo normal. Toda la clave de Maximiliana es que los familiares tienen una aplicación de control y son responsables del control del móvil Maximiliana. Es el familiar, el hijo, el nieto, el sobrino, quien sea, quien desde una aplicación en su propio móvil puede controlar el móvil Maximiliana. Son muchas las funciones que puede hacer el familiar: añadir un contacto con una cara; eliminar contactos; descargar una aplicación; cambiar el tono de la llamada; poner que se active el altavoz solo; comprobar el estado de la batería; ver la localización; iniciar videollamadas que se descuelgan automáticamente; puede hacer cualquier cosa. Si yo ahora, por ejemplo, realizo una videollamada a mi abuela, el móvil suena durante cinco o seis segundos y se descuelga. Mi abuela no tiene que tocar nada.

¿Y si quiere hacer ella la videollamada?
Ella, al tocar la cara, solamente por facilidad hace llamadas. Y yo, cuando lo recibo, puedo elegir entre coger la llamada y listo, o coger yo y hacerle una videollamada desde la aplicación.

Tecnología y mayores

Esto es un avance para los mayores, ya que es la tecnología la que se adapta a ellos y no al revés.
Claro, total. Yo creo que hay un rango de edad, unos 70 años, en el que hay mucha gente que está dispuesta y con ganas de aprender y me parece maravilloso; pero tampoco se debe olvidar al rango de edad más mayor, entre los cuales está, por ejemplo, mi abuela con 93 años, que ya es una edad y lleva ya un tiempo en el mundo y en la vida como para que sea la tecnología la que se adapte a ella y no ella la que con 93 años tenga que ponerse a aprender cómo funciona un móvil.

¿Hay algo nuevo que tengáis en mente para que la tecnología se siga acercando a los mayores?
Sí, por un lado, al teléfono nosotros continuamente le vamos añadiendo novedades para seguir facilitando la vida de los mayores con nuevas funcionalidades. Desde hace mucho tiempo, se pueden enviar mensajes; si yo ahora le envío un mensaje a mi abuela, directamente el texto que yo le envío aparece en la pantalla, en grande, y hay una voz que se lo lee automáticamente. Ahora, llevamos un tiempo trabajando en poder hacer lo mismo con las fotografías, poder compartir fotos de una forma supersencilla, sin que tenga que hacer nada. Cuando lo tengamos, lo añadiremos al móvil. Al margen del móvil, desde hace unos tres o cuatro meses, hemos comenzado un proyecto de investigación con la Universidad de Zaragoza para poder diseñar una pulsera que les permita a ellos, además de estar localizados, tocar un botón ante cualquier emergencia. Y, aunque se complementaría con el móvil Maximiliana, sería totalmente independiente para
que puedan pedir emergencia en cualquier momento. Por una tecnología nueva, esta pulsera funcionaría tanto dentro como fuera de casa, en cualquier sitio, sin requerir una tarjeta SIM y
con una batería enorme, de muchos meses, incluso un año.

Existe ya algo parecido.
Hay varios relojes para personas mayores que tienen el clásico botón de emergencias, pero la media de lo que dura la batería es un día y medio, dos días. Si yo le digo a mi abuela que cada día y medio se lo tiene que quitar, ponerlo a cargar y, luego, volver a ponérselo, mi abuela igual no tiene ni la psicomotricidad para desabrochar el reloj, ponérselo, etc. Tiene muy buena pinta, ahora estamos en los primeros prototipos con la Universidad de Zaragoza.

«Estamos trabajando en una pulsera que funcione en exteriores, sin tarjeta SIM y con una batería que dure un año»

Proyecto intergeneracional

El proyecto Maximiliana podríamos decir que es intergeneracional, donde aportáis jóvenes y mayores.
Sí, sí. De hecho, es muy curioso con esto de ser un poquitín intergeneracional. Nosotros somos 10 personas en la empresa. La media de edad del equipo ronda los 25 años y la media de edad de los clientes, los 84 años. Es literalmente una generación trabajando para otra generación que está dos o tres generaciones más allá, o sea, los extremos, prácticamente.

¿Piensas pasar fronteras con Maximiliana?
Yo tengo el objetivo también un poco personal de llegar a todo aquel que pueda necesitarlo. Cuando empecé con el proyecto, busqué cosas en Internet para hacerlo a mi abuela y no encontré nada. Tuve la suerte de tener los medios para poder realizar un prototipo, para poder dárselo y demás. Por eso, para mí es fundamental que cualquiera que esté en una situación similar,
que creo que es mucha gente, sepa que existe algo dedicado exclusivamente a las personas más mayores. Tratamos de llegar a toda esa gente, primero en España, y, luego, más allá, por supuesto.

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