Perros de asistencia: un apoyo más allá de lo físico

El acompañamiento de estos peludos influye en gran medida en el bienestar emocional que brindan a sus dueños

Por Jazmín Romero

Se dice que el mejor amigo del hombre es el perro. Cuando presenciamos como estos fieles compañeros ayudan a una persona discapacitada, salvan la vida a un niño, o simplemente brindan su compañía para aliviar la soledad… no caben dudas. Más aún, cuando son entrenados para llevar a cabo acciones específicas que suponen una ayuda crucial para aquellos que la necesitan.

Se los conoce como perros de asistencia, «que, ante todo, son perros que proporcionan compañía y alegría», señala Cristina Muro, presidenta de la Asociación de Perros de Asistencia AEPA Euskadi. En Euskadi estos animales se preparan para asistir a aquellas personas que tienen algún tipo de discapacidad certificada. «Generalmente, son canes que disfrutan estar acompañados, sin que sea necesario que pertenezcan a una u otra raza ni que sean de un cierto tipo», detalla Muro.

Aunque la función de estos animales sea concretamente física, el mayor beneficio que otorgan a sus dueños es el apoyo emocional. «Desde que Jagger llegó a nuestras vidas, me motiva a levantarme todos los días de la cama, no hay dolor que me detenga para sacarlo a pasear, y acompañarlo de la misma manera que él hace conmigo», comenta Pilar Casado, una vecina de Vitoria que adoptó un golden tras ser sometida a una operación medular que la dejó con dolores neuropáticos en sus extremidades.

Jagger llegó a la vida de Pilar para cambiar en gran parte su rutina y mejorar su salud mental. «Nunca pensé que iba a tener uno, y ahora es cómo un hijo más», admite. Para cumplir con su tarea, el perro recibe un entrenamiento constante. El día a día de ambos se basa en hacerse compañía, caminar juntos, subir en el transporte público… o avisar con ladridos en el que caso de que Casado tenga una crisis física. «Yo no le pido otra cosa que no sea eso, al final es un animal más, como cualquier otro», señala.

Entrenamiento

El proceso para tener un perro de asistencia es largo, explica Cristina Muro. «En AEPA Euskadi queremos asegurarnos siempre de que la persona sabrá atender las necesidades de su perro y qué hacer para que este se sienta a gusto en todo momento». Para ello, se pasa por un proceso de formación que brindan desde la asociación y que suele durar hasta un año». En ocasiones el animal ya vive con la persona, pero aún así hará falta que se forme.

El adiestramiento que reciben se limita a los ejercicios específicos para las necesidades de la persona a la que acompañan. Por ejemplo, pueden ser adiestrados para ayudar a evitar obstáculos (en el caso de los perros guía), alertar de sonidos a las personas que tienen algún tipo de discapacidad auditiva, recoger cosas del suelo, abrir un cajón… Eso sí, «no deben ser muy numerosos, ya que los perros otorgan una ayuda específica, no son un robots que estarán siempre pendientes de hacer muchas tareas, apunta Muro. «Ni todas las personas con alguna discapacidad necesitan un perro, ni todos los perros consiguen asistir a las personas. La mejor forma de que un perro ayude a alguien es que sus dueños le ayuden a ellos a sentirse bien», puntualiza.

Ley de acceso

Desde el año 2023, en todas las comunidades autónomas rigen leyes que garantizan el libre acceso, pero la comunidad del País Vasco fue pionera en este aspecto. En 2007, Euskadi aprobó la Ley10/2007 de libre acceso con perros de asistencia, convirtiéndose en una de las precursoras de esta iniciativa a nivel nacional.

Lugares de libre acceso en la CAPV

  • Pasos peatonales, lugares de esparcimiento al aire libre, centros de enseñanza, centros oficiales de toda índole, y sanitarios y asistenciales.
  • Instalaciones deportivas.
  • Residencias, hogares y clubes de atención a la tercera edad.
  • Centros religiosos.
  • Almacenes y establecimientos mercantiles.
  • Oficinas y despachos de profesionales liberales.
  • Estaciones de autobús, metro, ferrocarril, paradas de vehículos ligeros de transporte público, aeropuertos y puertos.
  • Locales e instalaciones sujetos a la Ley 4/1995 de 10 de noviembre de espectáculos públicos y actividades recreativas.
  • Establecimientos hoteleros así como cualquier otro lugar abierto al público en el que se presten servicios directamente relacionados con el turismo.
  • Cualquier tipo de transporte colectivo público o de uso público y los servicios urbanos e interurbanos de transportes en automóviles ligeros que sean competencia de las administraciones del País Vasco.

Requisitos

  • Acreditación de adiestramiento por una entidad especializada.
  •  Cumplir con las condiciones higiénico-sanitarias: no padecer ninguna enfermedad trasmisible.
  • Identificación de la persona usuaria del perro de asistencia.
  • Mantener un reconocimiento periódico semestral en el que se acredite el cumplimiento de las condiciones del perro de asistencia.

Tipos de perros

  • Guía

Adiestrados para evitar obstáculos y guiar a las personas con discapacidad visual o sordo ceguera. Es el tipo de perro de asistencia más conocido mundialmente. Cabe destacar que no se los educa para orientar o dirigir hacia un sitio en concreto reemplazando al GPS. El animal será capaz de ayudar a evitar choques, marcar los escalones, pasos peatonales, gestión de tráfico, etc.

  • De ayuda a niños con TEA

Asisten pero no son, ni podrían ser, responsables de los cuidados integrales del niño. «El responsable de un niño con espectro autista, sobre todo si está en riesgo su integridad, no puede en ningún caso ser un perro, sino una persona adulta responsable», señalan desde AEPA Euskadi.

  • De servicio

Ayudan a las personas con discapacidad física. Su trabajo se basa en llegar donde sus compañeros humanos no pueden. Algunos ejemplos son: acercar un objeto, abrir un cajón, ayudar a desvestir, encender y apagar las luces, buscar ayuda en caso de emergencia…

  • De terapia

Estos perros complementan a las terapias psicológicas individuales o de grupo. Viven también en familia, pero se desplazan de forma ocasional a centros donde participan en sesiones de terapia. Su labor principal es formar parte del grupo: un perro tranquilo y a gusto ayuda a que las personas que están con él también se sientan relajadas y felices.

  • De asistencia médica 

Estos perros son adiestrados para alertar en caso de que su amigo sufra de una epilepsia, indican un cambio en el nivel de glucosa o algún tipo de sustancia que pueda provocar una reacción alérgica.

  • Perro ‘señal’

Entrenados para avisar a las personas con discapacidad auditiva, los sonidos y señalar su procedencia. Por ejemplo, los timbres, teléfonos, una olla hirviendo, un despertador…

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