«Los deseos infantiles pueden tener una influencia inicial en la elección de una profesión»

Ernesto Gutiérrez-Crespo Ortiz, presidente de la asociación de Psicopedagogía de Euskadi, comparte claves para que padres y profesores puedan orientar a sus hijos a escoger su futuro empleo

Por Jazmín Romero

Elegir una carrera profesional puede convertirse en una de las decisiones  más complejas de la vida. Sin embargo, hay casos en los que la vocación se manifiesta desde una edad temprana. Trabajar en su desarrollo desde la infancia podría orientar a los futuros profesionales hacia un camino de gran satisfacción personal, facilitando así el éxito en sus carreras, tal y como señala Ernesto Gutiérrez-Crespo, psicólogo, pedagogo y presidente de la Asociación de Psicopedagogía de Euskadi (ApsidE).

¿A partir de qué edad se puede presentar o identificar la vocación profesional?
No existe una edad específica en la que se presente la vocación profesional. Esta varía en cada persona e incluso hay personas adultas que no llegan a manifestar nunca unos intereses vocacionales muy definidos. En cualquier caso, descubrir la opción profesional que nos interesa no es algo estático, sino que puede variar a lo largo de la vida, en función de las características personales y del contexto socioeconómico y cultural en el que nos desenvolvamos.

¿Cómo de importantes son los deseos que tenemos en la infancia? ¿Son simples ilusiones o una fuerte tendencia de un perfil profesional?
Los deseos infantiles pueden tener una influencia inicial en la elección de una profesión, pero hay que tener en cuenta más factores. Los niños suelen identificarse con los roles y las profesiones que ven en su entorno (policía, bombero, médico, futbolista, maestro…) y con determinados personajes o
héroes de ficción. A medida que la persona va creciendo y vive otras experiencias, descubre nuevos intereses que pueden afectar a su elección de estudios
y profesión. Además, influyen otros factores como las habilidades individuales, la educación, los valores y las oportunidades laborales que tenga esa persona en su entorno. Es muy importante que desde educación infantil se aborde en el aula el mundo de las profesiones y el conocimiento del mercado laboral para favorecer la madurez vocacional de manera progresiva.

¿Qué significa la vocación profesional y por qué es tan relevante tenerla en cuenta?
El concepto de vocación profesional está vinculado con una serie de habilidades, aptitudes, intereses y valores que manifiesta la persona y que le llevan a orientarse positivamente hacia algunas carreras o profesiones. Por tanto, se trata de un concepto vinculado con la intención y la pasión por una actividad laboral concreta. La influencia de la vocación en la elección de una profesión es muy importante porque cuando una persona tiene una inclinación muy fuerte hacia un trabajo u ocupación, se siente más motivada y comprometida, sintiendo una mayor satisfacción laboral. Por tanto, será más fácil
que tenga éxito en su carrera porque dedicará más tiempo y esfuerzo a la misma.

Cómo descubrirlo

¿Qué preguntas deben hacerles los padres a los adolescentes para descubrir su vocación?
Lo fundamental es que tanto el profesorado como las familias realicen un proceso de acompañamiento para favorecer la madurez vocacional de la persona. Hay algunos aspectos que es relevante que se le planteen a la persona para ayudarle y apoyarle en la búsqueda de información y en las diferentes opciones que se ajusten a su vocación, como por ejemplo, qué actividades le atraen y se le dan bien, en qué materias académicas es más competente, en qué habilidades destaca, qué logros profesionales que desearía conseguir en un futuro, cuál es el ambiente de trabajo en el que se siente más cómodo…

¿Qué pasa con los que nunca saben lo que quieren? ¿Cómo se les puede ayudar?
Es muy frecuente esta situación en jóvenes y adolescentes y suele ir acompañada de una cierta desmotivación hacia los estudios porque la persona carece de metas claras sobre la profesión a la que desea dedicarse. También esta indefinición personal suele provocar ansiedad y por ello es muy importante el apoyo del entorno. Es muchas ocasiones esta situación de incertidumbre suele estar provocada por una falta de autoconocimiento sobre las propias competencias, así como un desconocimiento sobre el mercado de trabajo y las profesiones. Por tanto, con estas personas es crucial trabajar en esos dos ámbitos, ayudando a que descubra sus propias competencias, así como en la exploración de opciones académicas y laborales. En este proceso de desarrollo de la madurez vocacional, el rol del orientador educativo es muy importante.

¿Existen métodos o pruebas que puedan ayudar a evaluar la vocación?
Existen diferentes pruebas que facilitan la toma de decisiones: como los cuestionarios de autorreflexión para identificar las propias habilidades y
competencias, inventarios de intereses profesionales, test de personalidad… incluso el uso de la inteligencia artificial está cada vez más presente. Mediante algoritmos avanzados es posible identificar mejor las habilidades, intereses y aptitudes de los estudiantes. No obstante, hay que tener en cuenta que estos métodos y pruebas son guías, pero no deben tomarse como la única respuesta definitiva. Descubrir la vocación es un
proceso personal y único para cada persona que requiere de tiempo, experimentación y exploración continua.

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