«Sonría, le están grabando»

Cada vez se instalan más cámaras de videovigilancia para proteger los hogares o edificios, sin embargo la ubicación de los aparatos no puede ser deliberada ni encubierta

Por Johana Gil

¿Estaría dispuesto a dejar de lado su privacidad a cambio de su seguridad? La mayoría de personas está a favor -casi un 70% de la población, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas-, por lo que cada vez es más frecuente encontrar cámaras de videovigilancia instaladas en los edificios residenciales, las viviendas, los trasteros e, incluso, en las parcelas de garaje. Se estima que en España hay un dispositivo de grabación por cada 52 habitantes, según la empresa Continox. Las comunidades de vecinos ocupan el tercer lugar en la instalación de estos aparatos, detrás de los comercios y establecimientos de hostelería y turismo.

Pese a que el principal objetivo suele ser la prevención de delitos en los inmuebles, el control es limitado. «La captación o grabación de imágenes de personas que se puedan identificar, bienes e instalaciones mediante cámaras constituye un tratamiento de datos personales sometido a la normativa de protección de datos», explica la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que es la encargada de regular la instalación de los dispositivos.

Hay una delgada línea que se debe evitar cruzar cuando se monitoriza el entorno con un sistema de videovigilancia. El derecho a la privacidad de las otras personas comienza a escasos centímetros de nuestras propiedades.

¿Puedo comprar un aparato y empezar a grabar?

No. La instalación de cámaras de videovigilancia implica una serie de requisitos legales. Su violación puede incluir multas, acciones legales e, incluso, penas de cárcel.

En nuestro edificio hay cámaras de videovigilancia. ¿Son legales?

En las urbanizaciones vecinales, los dispositivos de vigilancia sí están permitidos en las zonas comunes al aire libre, el portal, los descansillos y los garajes comunitarios. La instalación debe contar con el acuerdo previo de la Junta de Propietarios -requerirá el voto favorable de las tres quintas partes del total de propietarios y las cuotas de participación-.

¿Hacia dónde se pueden enfocar?

Las cámaras únicamente podrán ubicarse en las zonas comunes de la propiedad, y no podrán captarse imágenes de la vía pública -actividad reservada en exclusiva a las fuerzas de seguridad- a excepción de una franja mínima de los accesos al inmueble. Tampoco podrán grabar terrenos y viviendas colindantes o cualquier otro espacio ajeno.

¿Debo informar a las personas de que están siendo grabadas?

Se colocará en un lugar visible, uno o varios carteles, cuyo modelo específico es proporcionado por la AEPD, para informar de que se accede a una zona videovigilada y aclarar quién es el responsable de las filmaciones. El cartel informativo debe ser expreso, preciso e inequívoco, de lo contrario puede ser objeto de denuncia -«Sonría, le están grabando», no es válido-.

¿Quién puede ver el material?

La Junta de Propietarios asignará la responsabilidad a las personas que considere. El acceso al contenido será restringido. Estará protegido un código de usuario y una contraseña (o cualquier otro medio que garantice la identificación y autenticación unívoca).

¿Quién es el responsable del tratamiento de los datos?

Si la empresa de seguridad solo presta el servicio de instalación, el acceso a las imágenes y su tratamiento estarán a cargo del presidente de la comunidad de propietarios. Por contra, si la compañía, además, utiliza los equipos o tiene acceso al contenido será la encargada de cumplir con las obligaciones -en este caso es ineludible firmar un contrato de acceso a los datos por cuenta de un tercero-.

En caso de delito, ¿cómo se solicita el contenido?

Las imágenes serán conservadas durante un plazo máximo de un mes desde su captación, transcurrido el cual se deberán borrar. El contenido que se utilicen para denunciar delitos o infracciones se solicitará a las personas designadas por la comunidad, y será puesto a disposición de la autoridad competente dentro de las primeras 72 horas desde que se tuviera conocimiento de la existencia de la grabación.

¿Qué pasa si solo emiten imágenes en tiempo real (sin almacenamiento)?

Para los sistemas de videovigilancia que se limiten a una mera reproducción o emisión de imágenes en tiempo real, sin ser almacenadas, se exige también el registro en la AEPD.

Y cuando son cámaras falsas disuasorias, ¿qué reglamento tienen que cumplir?

Aunque son legales, y pueden tener una finalidad disuasoria, también tienen que cumplir los mismos requisitos, ya que cualquier persona ajena no sabe de su falsedad y puede sentirse amenazada.

¿La normativa se aplica a los videoporteros?

Al ser un dispositivo de tratamiento temporal utilizado por una persona por razones exclusivamente personales o domésticas, un videoportero no se ciñe al reglamento. Pero si el servicio reproduce o graba imágenes de modo constante, está sujeto a la normativa de protección de datos.

¿Puedo instalar cámaras en mi vivienda?

Si la grabación se limita exclusivamente al interior de la vivienda, no es necesario el acuerdo de la junta de la comunidad de propietarios para la instalación. También está excluida de la regulación de la AEPD. No podrán captarse imágenes de zonas comunes a excepción de una franja mínima de los accesos a la vivienda (espacio que ya está bajo la normativa).

¿La mirilla electrónica es legal?

Si afecta a terceros deberá contar con la autorización de un 60% de la comunidad de propietarios y los vecinos más cercanos deberán estar informados. Por contra, si solo se activa de manera temporal -sin grabación constante- no necesita el permiso.

¿Qué pasa con las cámaras escondidas en la residencia privada?

Ocurre lo mismo que con los dispositivos de videovigilancia, se pueden instalar pero su legalidad dependerá del uso y la finalidad. El contenido no se podrá difundir y si llegan visitas, éstas deberán estar informadas.

¿Se puede grabar a los empleados del hogar?

Si el objetivo es captar pruebas de que se está cometiendo un delito en el interior de las viviendas, la instalación podría estar justificada. Pero su validez como evidencia de un delito dependerá enteramente del criterio del juez, al no haber informado del funcionamiento de las cámaras a los implicados.

¿Se pueden mantener vigiladas las zonas particulares en el garaje?

La videovigilancia está permitida en los trasteros, pero en el caso de que se instalen en el interior, corren a cuenta del propietario. Al igual que las plazas de garaje. El enfoque se limitará a la propiedad privada. Si capta una fracción de espacio inevitable, deberá contar con el acuerdo de la comunidad.

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