«La IA no es solo una innovación, es un cambio cultural»
Para Nerea Luis Mingueza, Doctora en Inteligencia Artificial y cofundadora de Lumi Labs, la innovación es un prisma de muchas caras, una de ellas, la divulgación
Por Adriana Carrillo
Desde su época de estudiante en Ciencias de la Computación, Nerea Luis Mingueza tenía claro que se dedicaría a la Inteligencia Artificial, a enseñar a las máquinas a realizar tareas inteligentes. Pero como en la innovación, en la vida tampoco hay caminos rectos, sino sendas sinuosas que se adentran en otros paisajes. En su caso, en los de la divulgación científica. De naturaleza curiosa, Luis Mingueza además de investigar en su área se dedica a explicar en foros y encuentros en qué consiste la IA, a ayudar a empresas a implementar sus herramientas desde su proyecto Lumi Labs y a inventar eventos tan potentes como T3chFest, un altavoz sobre las nuevas tecnologías.
Es innegable que la IA ha llegado para quedarse pero la desconfianza y la incertidumbre también han calado hondo.
Llevamos tres años bastante acelerados, con un aluvión de informaciones sobre la IA, por lo que mucha gente tiene la sensación de no entender lo que está pasando, ni de estar actualizada. Pero es importante aclarar que hay promesas, realidades y frustraciones en torno a las herramientas que ofrece. Hemos tenido avances espectaculares en el sector de la imagen y el vídeo, así como en la programación de código, que facilita mucho el trabajo para elaborar webs, por ejemplo. Pero una cosa son los avances y otra cómo se utilizan, cómo lo aplicas a tu empresa o negocio. Ya empezamos a ver cambios en sectores como la aviación o el prototipado, en los que los proyectos tienen un desarrollo de largo recorrido –y estas herramientas pueden ayudar a acelerar esas primeras etapas del camino–, o en la automatización de procesos.
Esas serían las promesas, ¿dónde está la frustración?
Mucha gente se siente culpable porque no maneja ciertas tecnologías o no ha sabido cómo incorporarlas a su trabajo, pero eso no significa que hayas perdido ningún tren. Así que hay rebajar las expectativas porque no en todos los trabajos se aplican sin más. Antes de intentar encajarlas en tu modelo de negocio tienes que estudiar su viabilidad, su coste, tu ecosistema. Todas las empresas no van a la misma velocidad, ni tienen los mismos presupuestos o necesidades. Si te vas a sectores como la salud o la educación, los proyectos que se pongan en marcha van a ir muy poco a poco porque tienen que someterse a más procedimientos, auditorías, evaluaciones. Cada sector también tiene su propia naturaleza y velocidad, pero la IA sí que está funcionando como palanca para acelerar procesos.
No faltan expertos que vaticinan un impacto negativo de la IA en el mercado de trabajo de profesiones como traductores, dobladores de voz, periodistas… ¿Cómo lo ves tú?
Creo que lo que cambiará será la forma de hacer los trabajos. Por ejemplo, los traductores llevan años utilizando sistemas automáticos de traducción que luego revisan. ¿Qué aporta la IA? Pues que cada vez se va a traducir a una mayor cantidad de idiomas y de una forma más precisa. En el caso de los dobladores es diferente porque cada vez más se clonan más voces para hacer bases y utilizarlas en publicidad o cursos online. Al final son voces sintéticas que no se perciben igual. Honestamente no se sabe realmente qué impacto va a tener en el mercado de trabajo, en este sentido todavía hay muchas zonas de grises, y no sirve de nada extender miedos entre la gente sino ayudarla a entender estas herramientas.
Participas en programas de radio y televisión, ofreces charlas e incluso eres una de las fundadoras de T3ch Fest, un encuentro que lleva más de una década poniendo el foco en las nuevas tecnologías. ¿La divulgación es una de las claves para despejar incertidumbres?
Y un reto también. La IA tiene muchas dimensiones y es lo que trato de plantear, que no solo es una innovación tecnológica sino un cambio cultural. En las empresas esto implica un cambio de estrategia, por un lado implementar una serie de herramientas o licencias pero también pensar en cómo las comunicas, en cómo formas a tu gente, en cómo acercas esa tecnología. La innovación es un prisma de muchas caras. A veces no sabes dónde te va a llevar o cuál es el siguiente paso. Pero eso es lo bonito.

