Pasión e innovación, el ADN de la empresa vasca

La séptima edición de los premios Euskadi Avanza refleja el potente y diverso tejido industrial del territorio

Por A. Carrillo

Están al frente de empresas que fabrican piezas que mueven trenes de alta velocidad por todo el mundo; diseñan componentes estratégicos para sostener aviones a 10.000 metros del suelo y pesadas estructuras impulsadas por el viento; crean transformadores indispensables para que la red eléctrica lleve energía a hogares e industrias, y ponen al servicio de los deportistas metodologías únicas para que mejoren su rendimiento. Se trata de Marta Barredo, directora general de Herdit; Iñaki López Gandásegui, presidente de Aernnova; Alex Artetxe, presidente de Arteche, y Jesús Mª López, socio de Emen4Sport, cabezas visibles de firmas en las que la pasión y la innovación forman parte de su ADN y del sentido de su existencia. Empresas cuya labor fue reconocida con los premios Euskadi Avanza entregados por EL CORREO en el Museo Guggenheim.

Sobre rieles

Herdit, la compañía alavesa especializada en componentes metálicos de alta complejidad, fue reconocida como Pyme del Año. Desde sus inicios como calderería tradicional en 1973, la compañía ha sabido adaptarse a los tiempos de crisis y aprovechar los vientos favorables de las bonanzas automatizando sus procesos, invirtiendo en maquinaria, posicionándose en los mercados internacionales y ampliando sus instalaciones. Actualmente trabajan en su nave de 12.000 metros cuadrados en Aranguiz un centenar de personas que fabrican y ensamblan componentes de trenes que transportan mercancías y pasajeros por todo el mundo.

«Nos sentimos orgullosos de contribuir en la cadena de valor de un sector tan competitivo e importante para Euskadi como el ferroviario», apuntó Barredo al recibir su galardón y llamó la atención a empresarios e instituciones sobre la necesidad de acercar la industria a los jóvenes y a la FP.

El premio Trayectoria reconoció la labor empresarial de Iñaki López Gandásegui, un empresario emergente pero muy consolidado tras años de experiencia y aprendizajes acumulados en firmas como Iberdrola o Gamesa. En 2006 López Gandásegui invirtió todos sus ahorros en poner en marcha Aernnova, una empresa en la que aunó su profundo conocimiento técnico con su gran habilidad gestora para posicionarla como una de las firmas líderes en la construcción de aeroestructuras. Tras sufrir una dura sacudida durante la pandemia, cuando el transporte aéreo quedó paralizado en tierra, Aernnova se recompuso recuperando su volumen de negocio y activando la velocidad de crucero para seguir creciendo con estabilidad, pero también para continuar atrayendo capital extranjero. Eso sí, defendió que «la sede y los centros de decisión se queden aquí».

López Gandásegui aprovechó la ocasión para agradecer a su mujer su compañía y apoyo en un emotivo discurso en el que reconoció sentirse «satisfecho y orgulloso por aportar algo a la sociedad vasca».

Compañía con historia

Pocas firmas representan el espíritu empresarial vasco como Arteche, que recibió el premio Empresa del Año. Nacida en Bilbao hace casi 80 años, Arteche ha pasado de ser una empresa familiar a convertirse en una multinacional que desarrolla equipos y soluciones para el sector eléctrico, incluyendo generación, transmisión y distribución eléctrica, con presencia en más de 175 países. El tirón de las renovables ha dado un impulso definitivo a esta empresa histórica que empezó con un local en la calle Gordóniz de Bilbao, donde Aurelio Arteche producía transformadores eléctricos a medida. Tres generaciones después la compañía, con sede en Mungia, donde tiene un potente departamento de I+D, cotiza en bolsa, cuenta con 13 fábricas en cuatro continentes, más de 2.700 empleados y sigue fiel a su premisa de crecer «para los que vienen por detrás», como señaló su presidente, Alex Artexe.

En el apartado de premio Novel, la joven firma Emen4Sport recibió de las manos de la consejera Arantxa Tapia este galardón que reconoce su exitosa incursión en el mundo empresarial. De las dolorosas lesiones deportivas surgió la idea de desarrollar una metodología para alcanzar el alto rendimiento deportivo, que es la razón de ser de Emen4Sport y cuyos primeros compases empezaron a sonar en 2019, gracias al empuje económico del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y la UPV/EHU. La firma, impulsada por el exrojiblanco Oskar Tabuenka, cuenta con un equipo de profesionales especializados en medicina deportiva, fisioterapia, nutrición, psicología, fisiología y traumatología, entre otras disciplinas, que realizan una serie de valoraciones clínicas y funcionales al deportista para que saque su mejor versión.

La empresa, con sede en el campus de Leioa de la UPV, trabaja con 1.000 deportistas, un nutrido grupo de clubes y la mirada puesta en seguir creciendo, trasladar su sede y atraer inversores. «El apoyo de las instituciones es indispensable para el empujón inicial», reivindicó Jesús Mª López, socio de la firma, durante la velada.

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