Desafíos para unas áreas metropolitanas cada vez más habitadas

Más de la mitad de la población mundial reside en áreas urbanas y se estima que para 2030 aumentará hasta el 60%, por eso resulta imprescindible un cambio de modelo que ayude a avanzar hacia ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles

Por M. Abad

Vivimos en un mundo cada vez más urbanizado. El imparable declive de los entornos rurales y los pueblos pequeños está convirtiendo las ciudades en grandes receptoras de habitantes. Y las cifras no paran de crecer en esta dirección. Según indica la ONU, en la actualidad, más de la mitad de la población mundial reside en áreas urbanas y se estima que para 2030 aumentará hasta el 60% y podría alcanzar el 70% veinte años después. Estos grandes centros neurálgicos generan más del 80% de la actividad económica mundial, pero al mismo tiempo representan más del 70% del total de gases de efecto invernadero, lo que supone un gran desafío de cara a conseguir la neutralidad climática, tal como recoge la estrategia de la Unión Europea para 2050.

Con todos estos datos sobre la mesa, resulta imprescindible un cambio de modelo que ayude a avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en concreto del objetivo 11, que busca la creación de ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles, que den prioridad al acceso a los servicios básicos, a la vivienda a precios asequibles, al transporte eficiente y a los espacios verdes para toda la ciudadanía. Para ello, es necesaria una reestructuración en materia de urbanismo, sostenibilidad, tecnología, movilidad, infraestructuras, etc., que contrarreste el deterioro medioambiental provocado por este crecimiento urbano descontrolado y se apueste por avanzar hacia ciudades más dinámicas, innovadoras y competitivas.

Densidad de población

La concentración urbana es especialmente destacable en Euskadi. De acuerdo con el Eustat, sólo el 2% de la sociedad vasca vive en municipios de menos de 2.000 habitantes. Su densidad de población es la segunda más alta de España, tras la de la Comunidad de Madrid. En las tres principales áreas metropolitanas de la CAV se condensa el 75% de la ciudadanía, es decir, 1,55 millones de personas.

En esta línea, la Agenda Urbana de Euskadi Bultzatu 2050 constituye una herramienta para que la comunidad autónoma «priorice» el desarrollo urbano sostenible. Nuestras ciudades y pueblos se encuentran en un momento «clave, con la oportunidad de dar pasos significativos adelante gracias a la financiación europea que se ha activado para afrontar cuestiones vinculadas con los cuatro grandes retos de la Agenda Urbana: el medioambiental, el social, el económico y el tecnológico», explica el viceconsejero de Planificación Territorial y Agenda Urbana, Miguel de los Toyos. Por el momento, 21 municipios se han sumado al programa de regeneración urbana integral de barrios vulnerables de Euskadi, desde la perspectiva urbana, medioambiental, social y económica, a través de diversas fuentes de financiación y subvenciones. El proyecto trabaja para que se impulsen rehabilitaciones de edificios y viviendas, así como la regeneración del entorno urbano en el que se encuentran, para prepararlos ante retos como el cambio climático.

La planificación urbana debe buscar el modo de hacer convivir los diferentes tejidos que conforman las ciudades y dotarlas de más espacios públicos seguros y accesibles para todos los habitantes, y apostar por una nueva movilidad urbana e interurbana, de bajas emisiones, con servicios adaptados a la demanda de la ciudadanía, para desincentivar el uso del vehículo particular. Se trata de conseguir ‘la ciudad de los 15 minutos’, con el fin de que las personas puedan ir a pie o en bicicleta a sus quehaceres cotidianos, como trabajar, estudiar, comprar, socializar o ir al médico, sin tener que recorrer grandes distancias. Se hace necesaria la regeneración y la redensificación del centro de las ciudades, frente al desarrollo de zonas de bajas densidades y mal integradas, para un menor consumo del suelo, porque la expansión no planificada tiene efectos perjudiciales en la sostenibilidad del desarrollo urbano. Además, la edificación descontrolada, sin respetar los cauces naturales de los ríos y sus posibles crecidas cuando se producen lluvias torrenciales, aumenta el riesgo de inundaciones.

Infraestructuras verdes

Las ciudades se asocian en nuestro imaginario al ladrillo y al asfalto. Para combatir la contaminación, se necesitan amplias zonas verdes que garanticen la salud y la calidad de vida de las personas y contribuyan así a la mejora ambiental del planeta. La renaturalización sobre los espacios verdes ya existentes en las áreas metropolitanas promueve una evolución desde espacios donde ha primado el ajardinamiento ornamental a espacios ecológicamente funcionales, generadores de hábitats y núcleos de biodiversidad. Estos espacios verdes ofrecen un resultado transformador
y un impacto duradero mediante proyectos que contribuyen a un cambio del modelo de ciudad, basado en la sostenibilidad. «La naturaleza hace su función muy bien, absorbe el agua, los árboles mitigan el calor al dar sombra y, sin embargo, nosotros hacemos justo todo lo contrario: asfaltamos.
Y al final, con la renaturalización lo que se logra es devolver ese espacio de los ecosistemas naturales adaptados al mundo urbano. Hay que revertir eso completamente con la ayuda de las infraestructuras verdes, aplicando por ejemplo medidas que ayuden a prevenir inundaciones, gracias a suelos más permeables para que absorban el agua frente a la canalización artificial de los ríos y la impermeabilización del suelo », explica Xabier Arruza, fundador de Bilbao Urban & Cities Design y experto en modelos urbanos.

Retos sociales

Además de los retos medioambientales, las ciudades del futuro tendrán que enfrentarse a retos sociales, como facilitar el acceso a la vivienda y revertir la tendencia a la desigualdad y el riesgo de segregación espacial por motivos económicos, sociales o de origen. Frente al incesante crecimiento del número de habitantes en barrios pobres, que presentan infraestructuras y servicios sobrecargados, se deben proporcionar unos equipamientos básicos capaces de satisfacer las necesidades de los residentes en los diferentes distritos, especialmente de los colectivos más vulnerables.

Sistema económico

Asimismo, será necesario mantener un sistema económico dinámico, generador de puestos de trabajo, basado en la proximidad y abierto a las nuevas realidades. En este sentido, la irrupción de las nuevas tecnologías, la automatización del empleo y la generación de nuevos modelos de negocio suponen grandes oportunidades para conseguir unas ciudades innovadoras y creativas, en las que nadie se quede atrás.

Ejemplos en Bizkaia

Barakaldo: tiene amplia experiencia en la toma de decisiones junto a sus vecinos y vecinas: como los presupuestos participativos, el Plan de Accesibilidad Universal o el diseño de su Agenda Urbana, que es una hoja de ruta en la transformación social y urbana. Esta gobernanza compartida ayuda a afrontar los retos de la ciudad del futuro, como la sostenibilidad. Barakaldo está activando la mayor comunidad energética, con 823 placas solares en 10 tejados municipales y una capacidad de reducir 2.314 toneladas de emisiones de CO2. Este proyecto va a generar energía renovable km. 0, que consigue el mismo beneficio de 10.000 árboles absorbiendo C02 durante 25 años y reduciendo un 25% la factura eléctrica de sus socios.

Sestao: está inmerso en la fase de ejecución de su Agenda Urbana 2030. De sus 24 proyectos estratégicos, uno de los más importantes es el relativo a la recuperación de su patrimonio industrial. Los cuatro millones de euros recibidos del Gobierno vasco y de la Diputación y los dos millones de euros de los fondos europeos del Plan Territorial de Sosteniblidad Turística han permitido transformar el antiguo Cuarto de Socorro en la nueva oficina de turismo. El Ayuntamiento, además, ha comprado y restaurado una vivienda obrera en el Grupo La Unión para convertirla en un espacio museístico y está centrado en la puesta en valor del Alto Horno, dotando al monumento de accesibilidad y un espacio para visitantes.

Ermua: el trabajo de colaboración entre el Ayuntamiento de Ermua y las empresas del tejido industrial local ha permitido identificar la necesidad de madurar las soluciones digitales y de transición a la cuarta revolución industrial. Ante esa realidad nace el proyecto Lab loT, el primer laboratorio demostrador IoT de Euskadi y España, en alianza con el Clúster Gaia, para convertir a Ermua en un referente nacional e internacional en el testeo y despliegue de soluciones IoT. Además, en colaboración con Tecnalia se creó en 2021 el Laboratorio Urbano Digital, un entorno de experimentación digital para simular y testear aplicaciones de soluciones tecnológicas (TICs e IoT) previo a su despliegue en entornos reales y comercialización.

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