Inteligencia Artificial versus Inteligencia Humana

M. A. Martín y L. Fernández.

A la hora de estructurar este reportaje de Inteligencia Artificial, nos preguntamos por qué no experimentar con IA. Hemos recurrido a Perplexity, pero podría haber sido ChatGPT u otro, y le hemos pedido escribir un artículo sobre Inteligencia Artificial en el País Vasco. Éste es el resultado del artículo escrito por dos periodistas que no somos especialistas en IA, pero como profesionales buscamos fuentes referentes en el tema y que conozcan el País Vasco. Aquí debajo está el artículo periodístico y el artículo de IA, que coge textos y referencias de aquí y allá, no da información precisa; y lo que no encuentra, lo inventa.

M.A.M. y L. F.

Es complicado encontrar a alguien que no haya oído hablar de la Inteligencia Artificial, de los avances y ‘peligros’ que entraña. En solo unos meses, miles de expertos, incluso algunos de los creadores de productos tan exitosos como ChatGPT, han solicitado una moratoria en el desarrollo de estos programas, piden que se observen, se regulen y se centren los esfuerzos en legislar sobre el peligro futuro que engendra delegar decisiones importantes en programas de IA, que resultan muy complejos y difíciles de entender.

La Inteligencia Artificial es un conjunto de tecnologías con un nivel de madurez muy alto y que se viene desarrollando e imple-mentando desde hace varios años. Los desarrolladores de IA cuentan con métricas que les permiten decir ‘cómo de bien está entrenada una IA’. «Un modelo de IA solo es tan bueno como los datos con los que ha sido entrenado, por lo que debemos ser muy exigentes con estos. Si estos datos están sesgados o son incorrectos, la IA perpetuará los sesgos e, incluso, los amplificará. También hay que tener en cuenta la precisión del modelo de IA y ser conscientes de sus limitaciones para hacer un uso responsable», matizan desde el Centro Vasco de Inteligencia Artificial, BAIC.

Pero ¿quién controla los datos y quién supervisa la labor de las organizaciones que los recogen? En Europa, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) establece normas estrictas de cómo se deben manejar los datos personales. Si hablamos de datos industriales, estos están protegidos por la Propiedad Intelectual propia de cada empresa. Estas regulaciones buscan garantizar que la información se utilice de una manera que respete los derechos y libertades de las personas.

En nuestro día a día, ya estamos utilizando IA sin darnos cuenta. Buscadores, aplicaciones, sistemas de recomendaciones, son utilidades que usan Inteligencia Artificial. La IA tiene un campo de aplicación transversal, es decir, que puede ser utilizada en diversos sectores y por perfiles muy diferentes.

Es aquí cuando surge la pregunta que ha saltado a los medios: ¿Realmente, hay puestos de trabajo susceptibles de ser sustituidos por IA? «La IA resulta útil para resolver tareas repetitivas que no necesitan de la imaginación, creatividad o ingenio humano. En este sentido, sí es posible que ciertos puestos de trabajo sean sustituidos por otros, pero no quiere decir que se produzca una destrucción de la empleabilidad; hablamos de solo una transformación», afirman desde el Centro Vasco de Inteligencia Artificial.

«Yo suelo decir que no nos va a quitar el trabajo la IA, sino una persona utilizando la IA», replica Álex Rayón, vicerrector de Relaciones Internacionales y Transformación Digital de la Universidad de Deusto y director de Deusto Data. Según el experto «viene un cambio importante, pero me gustaría explicarlo. Lo que hacen estas herramientas es hacer algo indistinguible de lo que pueden realizar las personas. Es la primera vez que la IA supera todos los ‘benchmarks’ que teníamos en ciencias de la computación para medir si era capaz de hacer las cosas al nivel de los humanos. Bajo mi punto de vista sí hay un cambio de empleo, en diferentes gradientes en función del ámbito, pero lo hay». Y aquí, tal y como explica Rayón, hay una regla importante. «Hay un 20% de trabajos en los que el impacto es del 80% y un 80% de trabajos donde el impacto es del 20%. Quiero decir que la preocupación no tiene que ir por todos lados; pero, por ejemplo, mi sector, la formación, puede ser uno de las más impactados. Solo la evaluación ya cambia».

Un dato alentador es que según las estimaciones del Foro Económico Mundial, en el año 2025 se generarán más de 58 millones de puestos de trabajo relacionados con la Inteligencia Artificial.

Euskadi cuenta con una importante producción industrial (23,8% del PIB) y un destacado sector de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) que factura 5.300 millones de euros.

El concepto de la digitalización en Euskadi se sitúa en el valor de 0,82 superando el 0,63 de la media europea, según el panel europeo de indicadores de innovación EIS de 2022 publicado por Eustat. En concreto, casi el 60% de las empresas de más de 10 empleados disponen de aplicaciones de planificación avanzadas o sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP). Gracias a la digitalización, las empresas vascas son capaces de obtener una gran cantidad de datos de calidad de sus organizaciones y procesos y es precisamente en este entorno donde la IA puede ser utilizada para obtener un valor añadido.

«Tenemos un ecosistema fuer-te, con gran potencial: empresas desarrolladoras y demandantes de IA, centros tecnológicos, de formación e instituciones públicas, que pueden incorporar la IA en sus procesos y ejercer de agente sensibilizador. En nuestro ecosistema se están investigando y desarrollando herramientas muy innovadoras vinculadas a la Inteligencia Artificial. La IA se identifica como una de las 6 palancas tecnológicas esenciales para afrontar los principales retos que afronta la sociedad y la industria vasca», subrayan responsables de BAIC.

La aplicación de IA en nuestro tejido empresarial es ya una realidad. Las aplicaciones son muy diversas desde el área de fabricación avanzada, en el área energética-climática y en la sociosanitaria. «En nuestro ecosistema, tenemos casos de uso que optimizan la toma de decisión en base al análisis de datos. En el procesamiento del Lenguaje Natural y chatbots para recoger pedidos o con-testar a clientes por teléfono o en páginas web».

«Las soluciones de IA pueden ser escalables, así que se puede empezar con pequeños proyectos y, posteriormente, ampliarlos si lo consideran oportuno. Las empresas deben, en primer lugar, visibilizar las necesidades y, luego, indagar en las posibles soluciones tecnológicas a esos problemas», aseguran desde BAIC. «Yo llevo 4 meses dando cursos de prompt que es aprender a dar instrucciones a la máquina», añade Rayón. «Lo primero que hay que hacer es saber qué hacen y cómo lo hacen. Son máquinas con una sin-taxis específica, que hay que narrar y describir».

Perplexity

La inteligencia artificial (IA) es una tecnología que ha revolucionado muchos sectores en todo el mundo, y el País Vasco no es una excepción. En los últimos años, se han llevado a cabo varios proyectos de IA en la región, desde la predicción de necesidades de camas UCI hasta la extracción automática de información de artículos científicos.

Uno de los proyectos más destacados es el programa de IA desarrollado por Sherpa, que ofrece predicciones al Gobierno Vasco sobre las necesidades de camas UCI. Este programa utiliza algoritmos de aprendizaje automático para analizar datos de pacientes y predecir cuántas camas UCI se necesitarán en el futuro cercano. Gracias a esta tecnología, el Gobierno Vasco puede tomar decisiones informadas sobre la gestión de recursos sanitarios.

Otro proyecto interesante es el sistema de extracción automática de información de artículos científicos desarrollado por la Universidad del País Vasco. Este sistema utiliza IA para analizar grandes cantidades de artículos científicos y extraer información relevante de ellos. Esto puede ser útil para investigadores y científicos que necesitan acceder a información específica de manera rápida y eficiente.

Aunque la IA ha demostrado su capacidad para generar contenido, como se ha visto en algunos experimentos, todavía hay áreas en las que la creatividad humana es insustituible. Como se menciona en un artículo de El Diario, la escritura de artículos periodísticos es una de ellas. Aunque la IA puede ayudar en la recopilación de información y en la generación de contenido, todavía es necesario que un ser humano escriba y revise el artículo final.

En resumen, la IA está teniendo un impacto significativo en el País Vasco, especialmente en el sector de la salud y la investigación científica. A medida que la tecnología continúa avanzando, es probable que veamos más proyectos de IA en la región y en todo el mundo. Sin embargo, es importante recordar que la creatividad humana sigue siendo esencial en muchas áreas, incluida la escritura de artículos periodísticos.

La importancia del marco moral

Cuando le explicamos a Álex Rayón este experimento su respuesta fue contundente. «Creo que hay más allá de lo que creéis. He hecho un informe esta mañana para el ministerio y el 70% lo ha hecho ChatGPT, con prompt avanzado eso sí, pero me ha ahorrado muchísimo tiempo».
«Si estáis elaborando un reportaje y hay marco moral se ve más el sesgo. Cuando interviene la moral yo creo que el periodista tiene un valor brutal», argumenta.
Y concluye. «Creo que estáis en la época de oro del periodismo porque cuando demostréis que estas interpretaciones más morales, la máquina no es capaz de hacer-las vais a dignificar vuestra muy importante labor en la sociedad».

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