Los desafíos a los que se enfrentan nuestras ciudades
Miembros de Renfe, Tecnalia y Ayuntamiento de Vitoria dan las claves para ‘la revolución en el diseño de la movilidad urbana del futuro’
Leire Larrazabal
«La movilidad urbana es una dinámica clave en la planificación de las ciudades pero también en la competitividad, ya que son generadores de riqueza y actividad económica. En la actualidad, las ciudades se enfrentan a desafíos significativos como la descongestión, la contaminación, la accesibilidad, la seguridad. Para responder a estos desafíos el sector de la movilidad se encuentra en plena transformación combinando tres factores: la innovación, el rediseño urbano inteligente y los nuevos modelos de movilidad.
Para abordar el tema nos vamos a centrar en tres áreas: el transporte de ferrocarril, la movilidad autónoma y conectada y, por último, la movilidad eficiente, sostenible», presentó Fernando Zubillaga, gerente del Cluster de Movilidad y Logística de Euskadi, la mesa redonda bajo el título ‘La revolución en el diseño de la movilidad urbana del futuro’.
Como referente del transporte ferroviario a nivel nacional, Sonia Segade, directora de transformación digital y tecnología de Renfe, resumió los principales retos del desarrollo de la movilidad urbana en tres bloques: el fomento del transporte público y la movilidad compartida, la intermodalidad o multimodalidad y la cogobernanza.
«Para conseguir estos tres retos tenemos que hablar de innovación, de transformación digital», recordó Segade. Pero antes de abordar el tema dejó claro la importancia de Renfe en lo que es el transporte urbano en las ciudades. No en vano, la compañía mueve al año más de 500 millones de viajeros, cada día más de 1,5 millones y la mayoría de estos viajeros se concentran en el ámbito urbano, 400 millones al año.
«Esto repercute de forma directa en la sostenibilidad, ya que evitamos la emisión de cuatro millones de CO2 al año y el desplazamiento de 350 millones de vehículos», cifró. Renfe también está realizando inversiones importantes tanto en la renovación del material rodante, que asciende a 3.000 millones de inversión, como en la transformación de las propias estaciones.
Sonia Segade
«Las ayudas al transporte público no son infinitas; habrá otros modelos»
Mikel Sánchez
«La movilidad autónoma vive su propia travesía por el desierto»
Juan Carlos Escudero
«Hemos naturalizado que la ciudad esté condicionada por el automóvil»
Modalidad bici-tren
En el ámbito de la multimodalidad, Segade reconoció que «tenemos relación tanto con otras empresas del ámbito de la micromovilidad con planes de intermodalidad bici-tren, alineado con la ley de movilidad sostenible». En el aspecto de la cogobernanza resulta «fundamental» tanto la copartición de los datos para un desarrollo más sostenible de las ciudades y «compartirlo con otros actores para poder tomar mejores decisiones desde una perspectiva más global. Por todo esto es primordial la digitalización, sin digitalización todas estas cuestiones no serían posibles», señaló.
La transformación digital, la innovación , la tecnología están a la orden del día en la movilidad «y uno de esos avances son las soluciones de movilidad autónoma y conectada», apuntó Zubillaga. Mikel Sánchez, director de la unidad de Movilidad de Tecnalia, recordó que «la movilidad autónoma en los últimos diez años está viviendo su propia travesía por el desierto, no son pocas las empresas que se han metido en este tinglado pero no han llegado a buen puerto».
Entendemos la movilidad autónoma como todos aquellos vehículos que realizan trayectos sin conductor. Los beneficios son varios, ya que favorecen la descongestión del tráfico, son vehículos eléctricos, medioambientalmente sostenibles… pero Sánchez resumía las dificultades que acarreaban. «Hay limitaciones regulatorias, técnicamente el tema no está del todo resuelto y que los sistemas avanzados de control no están del todo definidos, la técnica no ha alcanzado la madurez, y en esta carrera está Tecnalia», contaba.
Desde Tecnalia para avanzar en el terreno científico-tecnológico abogan por la teleoperación, que consiste en la tecnología por la cual una persona teleopera un vehículo o un conjunto de vehículos a distancia. Eso sí, todo debe ir acompañado de una conexión con la infraestructura de la propia ciudad, «una infraestructura que tiene que ser inteligente», subrayó Sánchez.
Camino por recorrer
Llegados a este punto, Zubillaga preguntó a Juan Carlos Escudero, jefe del área de Movilidad y Ciencia del Dato en el Centro de Estudios Ambientales del Ayuntamiento de Vitoria si realmente se está produciendo una revolución en la movilidad urbana. «Más que asistir a una revolución, estamos asistiendo a una evolución. En los últimos 15 años apenas hemos conseguido variar el reparto modal, los kilómetros persona recorrido en coche suponen todavía un 70% en entornos urbanos y un 90% en entorno rural», respondió Escudero.
Como soluciones puso sobre la mesa «las habituales» como él mismo las definió: mejorar el transporte público, el uso de la bicicleta, mejora de entornos caminables… Pero, desafortunadamente, «hay desplazamientos que no se pueden resolver con esos modos, tenemos mucho que hacer en movilidad compartida, que nos ayude a reducier la flota de vehículos y un cambio de hábitos en el uso del coche», abogó. «Hemos naturalizado que la ciudad esté condicionada por el automóvil», añadió.
Segade cerró su intervención con el resumen de las soluciones y tecnologías que están abordando. Así, lamentó que las ayudas al transporte público «no van a ser infinitas pero estamos trabajando en modelos de pago recurrente que están en el camino de un abono tradicional para esas personas que usan el tren para ir todos los días a trabajar y aquellas que no usan todos los días. También estamos trabajando en cómo mejorar la seguridad y en los análisis de los datos y aquí entraría la inteligencia artificial».
Escudero, por su parte, incidió que en una ciudad industrial como Vitoria, «que tenemos 40.000 personas que tienen que ir a diario a zonas industriales y donde es complicado ofrecer una oferta de transporte público atractivo, el principal problema que nos hemos encontrado es el marco regulatorio a nivel del Estado. El carpooling no está considerado una modalidad de transporte. Por lo tanto, hay que adaptar la normativa, es un sinsentido».
Desde Tecnalia, Sánchez concluyó que «la inteligencia artificial va a posibilitar hacer multitud de cosas que hasta ahora eran impensables» pero apuntó dos limitantes técnicos muy relevantes: no contar con redes de comunicaciones que puedan soportar ese flujo de datos y la ciberseguridad, «ya que todo aquello que vaya conectado puede ser susceptible de ser atacado, pervertido».
Zubillaga despidió el coloquio resaltando que «la movilidad del futuro va a ser muy tecnológica, muy digital. Tenemos esa barrera de las regulaciones y debemos trabajar en modelos efectivos, como puede ser el carpooling y carsharing, que son muy sencillos. Y, por último, la colaboración entre los distintos modelos».

