«Integrar los ODS impacta positivamente en los resultados económicos de la empresa»

El 89% de firmas españolas tiene en marcha acciones relacionadas con los ODS, lo cual les aporta «ventajas competitivas»

Por Laura L. Izaguirre

«Quedan solo ocho años para que la vigencia de la Agenda 2030 llegue a su fin, y aún la mayor parte de los objetivos y metas están lejos de ser cumplidos», lamenta Cristina Sánchez, directora ejecutiva de Naciones Unidas en España en el informe ‘Contribución de las empresas españolas a la Agenda 2030: Resultados de la Consulta empresarial de desarrollo sostenible’ editado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas España. No en vano, según el último informe del secretario general de Naciones Unidas, la proporción de mujeres en puestos directivos en todo el mundo solo ha pasado en las últimas dos décadas del 25,3% del año 2000 al 28,3% de 2020. Además, el 74% del territorio nacional es susceptible de ser afectado por la desertificación y las previsiones apuntan a que las emisiones mundiales aumentarán casi un 14% durante el resto de la década. «Queda mucho trabajo por hacer», sentencia Sánchez.

Y, sin embargo, no todo son malas noticias, ya que si miramos hacia el tejido empresarial, el 89% de las empresas españolas ya ha implementado acciones y proyectos relacionadas con los ODS, tal y como se desprende del citado informe. Y no solo eso sino que, además, el 86% de las firmas asegura conocer qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una cifra que supone un 17% más que en 2018. «Esta creciente popularidad no solo se debe al impulso de las normativas a nivel local y comunitario, sino también a los beneficios económicos que entraña. Según nuestro estudio, un 79% de las empresas consultadas afirma que existen ventajas competitivas a la hora de implementar el marco y un 49% afirma que la integración de la sostenibilidad y los ODS ha impactado de forma positiva en los resultados económicos de la empresa. Esto demuestra lo que venimos asegurando desde hace años: que el modelo planteado en la Agenda 2030 es el idóneo para construir un sistema económico próspero y respetuoso con el planeta y las personas», puntualiza Sánchez.

Lo que sí que es cierto que, a tenor de los datos del informe, las diferencias son significativas según el tamaño de las empresas, ya que son las grandes firmas las que tienen un mayor conocimiento. Así, un 73% de las grandes empresas afirman conocerlo en profundidad frente a un 42% de pymes y microempresas y un 39% de los autónomos.

«El modelo planteado en la Agenda 2030 es el idóneo para construir un sistema próspero»

Son los ODS relacionados con la igualdad de género y el trabajo decente los más trabajados por las entidades españolas, los mismos que también lideraban la lista en los anteriores informes. Sin embargo, ha habido un aumento de empresas que también trabajan en los objetivos de producción y consumo responsable y de energía asequible y no contaminante. Porque, de hecho, la sostenibilidad ha tomado una importancia mayúscula dentro de la estructura empresarial, cada vez son más las empresas que apuestan por incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su día a día, tal y como deja patente que más de la mitad de las empresas españolas ya cuenten con una persona o departamento que se dedica a estos temas o que el 41% dispongan de una estrategia de sostenibilidad.

Por otro lado, entre las acciones que toman las empresas para implementar estos objetivos, las medidas de conciliación laboral y flexibilidad horaria (71%), el teletrabajo (61%), los planes de igualdad (63%) y digitalización (52%) son las más comunes. Sin embargo, continúa existiendo una gran brecha entre políticas y medidas, es decir, las empresas suelen disponer de políticas relacionadas con el desarrollo sostenible, pero no de medidas para ponerlas en práctica. Por ejemplo, aunque más de un 70% de las empresas dispone de un código ético, únicamente un 39% ha establecido un canal de denuncias; o un 26% afirman contar con una política de derechos humanos, pero solo el 10% evalúa sus impactos en este ámbito.

EL CASO DE EUSKADI

También el ‘comportamiento’ de las empresas vascas con respecto a las acciones relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es muy positivo, según los datos del informe ‘RSC, Diversidad & Inclusión en Euskadi’ de la Fundación Adecco, con la colaboración del departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno vasco, que recoge datos del pasado año.
Según este trabajo, más de la mitad de las empresas vascas (el 53,2%) se posiciona en un nivel medio-alto en el ámbito de la RSC, siendo un pilar fundamental e integrado en la idiosincrasia de la organización. Así, se advierte que en la mayoría de las empresas del territorio (el 38,3%), la RSC es liderada por el departamento de RRHH, seguidas de un 12,7% en las que se vincula al de Comunicación y Marketing.

Una realidad que, sin embargo, también pone sobre la mesa el hecho de que aún quedan muchos retos que, en gran medida, se vieron acelerados por la pandemia. El principal, la necesidad de ver a esas empresas de forma 100% transversal: se exige a las compañías mayor control de sus riesgos e impactos al mismo tiempo que los consumidores son cada vez más críticos y demandan bienes y servicios de calidad, que sean asequibles y seguros.

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