«No sirve de nada quitarse años, hay que presumir de ellos»

Rosa Villacastín recuerda que «no hay que avergonzarse por cumplir años»

Por Leire Larrazabal

Luce espléndida. A las puertas de cumplir 75 primaveras, la periodista y escritora Rosa Villacastín sigue en la cresta de la ola. «No he dejado de trabajar, no pienso jubilarme». Eso sí, reconoce que «todo depende del trabajo que tengas, pero jubilarte es un poco como ir renunciando a cosas. Mientras trabajas, estás activo y sin olvidarnos de hacer ejercicio, que es una de las mejores formas de sentirse bien», empieza contando.
Sin tapujos ni pelos en la lengua. Cuando cumplió 50 años se puso ante el espejo y se desnudó. «Me pregunté: ‘¿qué ha cambiado de ayer a hoy?’. Pues, eso, nada. Lo mismo hice cuando cumplí los 60 y me di cuenta que había echado algo de tripa. Ya con los 70, no hice nada especial pero sigo cuidándome», rebela. Hay que ponerse frente al espejo. «Hay que verse, asumir los años, asumir el deterioro con naturalidad». Nunca ha fumado, ni bebido y «aunque no hago mucho deporte, reconozco que soy una persona muy activa». Pero no solo físicamente, «también hay que tener activa la mente», aconseja. «Me gusta estar informada de lo que ocurre en Ucrania, lo que hemos padecido con el covid… Es verdad que cuando te levantas empiezas que si ‘me duele la espalda, la rodilla…’ pero tampoco podemos estar quejándonos todo el día», lanza.
¿Cuál es el secreto para estar tan estupenda? «No hay que operarse, ya lo decía Antonio Banderas, ‘las arrugas son la cartilla de la vida’. Esas personas que empiezan a inyectarse se deforman. Una revisión anual y listo», asegura. Pese a que no ha parado de trabajar en plena pandemia, no ha pasado el covid, pero «me he cuidado muchísimo», apunta. Eso sí, lo de quedarse entre las cuatro paredes de casa, ni hablar. «Para las siete de la mañana ya estoy en la cafetería leyendo la prensa. Hay que salir, hacer ejercicio… estar activo», repite una y otra vez.
Villacastín critica que las mujeres no quieran confesar los años que tienen. «No sirve de nada quitarse años, hay que presumir de ellos. Creemos que la juventud dura toda la vida y no. No hay que avergonzarse por cumplir años», recalca. La abulense reconoce que la gente le pregunta si no tiene intenciones de jubilarse. «Mientras las empresas me vayan llamando y me sigan pagando, estaré», confiesa.

Patada en la puerta
La escritora y periodista hace una acérrima defensa por todo lo que han conseguido las mujeres, pero aboga por seguir trabajando en la misma línea. «Mi madrina, Carmen Conde, me dio un consejo: si llamas a una puerta y no te la abren por ser mujer, da una patada y entra. Hay que seguir dando muchas patadas para que nos dejen entrar y eso se puede hacer a cualquier edad porque siempre nos están poniendo trabas. Pero si hay que dar patadas, se dan y listo», aconseja.
También hace alusión a la campaña ‘Soy mayor, no idiota’ que ha dado mucho que hablar. Villacastín es tajante al respecto. «Las instituciones han intentado dejarnos atrás a las personas mayores. Han eliminado a muchos empleados y ahora todo es una máquina. No todo el mundo está preparado. Te encuentras con muchas trabas y no me vale eso de ‘hágalo con su móvil’. Yo prefiero que me atienda una persona. Tienen que sensibilizarse más con las personas mayores».
La soledad que sufren muchas personas mayores también se aborda. «La mayor inversión contra eso es reunirme con una amiga a tomarme un café. Las amistades son los mejores psicólogos, los que saben acerca de tu vida y los que te van a dar el mejor consejo. Con amigos, familiares… hay que socializar. Debemos invertir en amistades».
Villacastín no tiene tapujos para hablar de cualquier tema. ¿Habitaciones separadas? «Es muy sano, yo lo practico. Mi marido se jubiló y decidió irse a Marbella, yo me quedé en Madrid. Eso sí, todos los viernes me voy para Marbella y pasamos el fin de semana juntos». Y es que en esta vida, todo se puede negociar. «Él quería jubilarse, y yo no; el quería irse a Marbella, y yo no. Pues no pasa nada. Vivo como soltera cuatro días y lo llevamos genial», zanja.
En cuanto que los abuelos y abuelas siempre estén pendientes de sus nietos, Villacastín no lo comparte para nada. «No aguanto a las amigas que me mandan fotos de sus nietos, les tengo prohibidísimo» y va más allá en el tema. «Los hijos son para los padres. No tenemos que estar encima de ellos. Los padres son muy egoístas y hay que dejar a los abuelos que disfruten de los años. ¿Qué es eso de ‘te mando a los niños’? No hay que cargar a una persona, un niño es una carga para los mayores. Hay que hacer la revolución de los abuelos», espeta.
Para terminar la entrevista lanza un par de consejos. Por un lado, «tenemos un montón de cosas por hacer y debemos rodearnos de gente joven, porque aprenden mucho de nosotros y nosotros de ellos». Por otro, «no hay que ocultar la edad, si no presumir. La experiencia que llevas, la mochila que llevamos no nos lo puede quitar nada ni nadie, y saquemos lo bueno de ahí», concluye.

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