Análisis clínicos: una herramienta útil para detectar patologías

Responsables de dos laboratorios explican las ventajas y los límites de estas pruebas

Por Walter Lerch

En la época en la que mejor informados deberíamos estar, es cuando quizá más desinformada está la sociedad, y esa situación en algunos ámbitos como es la medicina y la salud puede acarrear serios problemas. El doctor Martín Axpe Fernández, médico especialista en análisis clínicos y director del laboratorio Axpe, analiza dicha situación: «los problemas que nos surgen a todos los médicos con el ‘doctor Google’ son infinitos, ya que hay información para justificar A y Z, es decir, puedes argumentar tanto el blanco como el negro. Es muy difícil para un usuario genérico, que no tiene formación sanitaria, saber si esa información que encuentra es verdadera o falsa».

Por eso mismo, de cara a los análisis clínicos, es muy importante estar lo mejor informado posible, y el doctor Daniel Armas, especialista en análisis clínicos de la Clínica Indautxu, aconseja que «lo más importante es no esperar a estar enfermo o a tener síntomas para hacerse algún tipo de análisis. Si se realizaran una vez al año, se podrían prevenir o diagnosticar enfermedades de manera más temprana, y eso haría que la supervivencia fuera mayor». A lo que añade que «en medicina, si la enfermedad se diagnostica a tiempo, antes de haber causado daños a órganos importantes, es muy probable que tenga cura. Por ello, la prevención es la mejor medicina».

La medicina de atención primaria es fundamental para tener un buen sistema sanitario y especialmente para la prevención de enfermedades, y en eso coincide el doctor Axpe. «Los hospitales normalmente están para curar, pero una de las principales labores de los médicos de atención primaria es la prevención. Existen miles de pruebas y es fundamental que el paciente se deje asesorar por un médico para seleccionar las determinaciones analíticas que deben ser realizadas, y sobre todo es imprescindible que sea un médico el que las interprete y saque conclusiones de los resultados».

En cuanto a cuáles son los análisis más comunes, el doctor Mendez comenta que «dentro del laboratorio clínico hay muchísimos para realizar a diferentes tipos de pacientes adultos, pero es cierto que los que más hacemos en el día a día son los que llamamos el estudio de rutina. Éstos incluyen el control del colesterol, triglicéridos, la glucosa, lo correspondiente a la función renal, el hemograma o la hematología, que es el estudio de las células sanguíneas, y estudios sobre la coagulación, entre otros». Por su parte, el doctor Axpe coincide en que «los análisis clínicos en sangre y en orina son los que más frecuentemente realizamos», a lo que matiza que «dentro de ellos hay muchos tipos, como la hematimetría, que incluye el recuento de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, y las pruebas de bioquímica general, que nos dicen cómo está la glucosa, la creatinina y urea para ver el riñón, las transaminasas para ver el hígado, o el perfil de colesterol, entre otros». Para terminar, el doctor advierte que «tiene que haber un contacto estrecho entre los profesionales que ven a los pacientes y los del laboratorio para seleccionar en cada caso cuáles son más útiles para llegar a un diagnóstico preciso».

CADA DOS AÑOS

Respecto a la edad, «es muy difícil establecer unas pautas generales, ya que cada persona tiene unas circunstancias diferentes. No es lo mismo una persona que hace mucho deporte, no fuma y come de forma saludable, que alguien que es hipertenso o que tenga alguna otra patología, y que además no se cuide. Cada una de ellas necesitará un seguimiento analítico diferente», afirma Axpe. Mientras que su compañero de profesión analiza que «no hay una edad exacta para empezar a realizar estos análisis, aunque eso sí, los 18 años ya se considera edad adulta. Aun así, cuanto más se tarde en realizar análisis, más probabilidades hay de tener alguna enfermedad no diagnosticada». Ambos doctores señalan que «cada dos años, aproximadamente, es necesario hacerse una revisión preventiva, si no ocurren cosas entre medio que lo adelanten a causa de algún síntoma que requiera atención».

Eso sí, el doctor Axpe incide en que «los análisis clínicos son un complemento de ayuda para llegar al diagnóstico y es erróneo el que una persona tenga la sensación de que habiendo hecho exclusivamente unos análisis clínicos cuyos resultados estén dentro de los valores de referencia pueda estar seguro de estar totalmente sano». Al final, los análisis son una herramienta más con la que un médico cuenta para poder diagnosticar enfermedades y no todas producen una alteración en los valores de los análisis.

PROCEDIMIENTO

Para terminar, ambos doctores explican cómo es el procedimiento de los análisis. «Primero realizamos las tomas de las diferentes muestras biológicas al paciente, luego se realizan los análisis y por último, el facultativo hace una evaluación fisiopatológica en la que todos los resultados deben ser coherentes entre sí antes de emitir el informe analítico». En este apartado se destaca que es muy importante una comunicación directa y continua entre el laboratorio y los médicos responsables del paciente para compartir la información que unos y otros hayan obtenido.

Al final, lo que se quiere dejar muy claro es que estos análisis son solo una pata más en una consulta médica. «Hoy en día nos fiamos más de realizarnos pruebas con alta sofisticación tecnológica que de la conversación con el médico y la posterior exploración para llevar a cabo una historia clínica tradicional, y esto sigue siendo lo más importante para poder llegar a un diagnóstico correcto», concluye Axpe.

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