«El ejercicio es el mejor medicamento»

Avanza la implementación de la receta deportiva en la sanidad vasca para la prevención y el tratamiento de algunas enfermedades

Por Johana Gil

Qué pasaría si en nuestra receta médica en lugar de leer: «Tomar paracetamol, 500 mg, cada ocho horas», nos encontramos con: «Hacer dos series de treinta sentadillas dos veces a la semana». La actividad física incursiona en sectores cada vez más variopintos, y ahora lo hará en la tarjeta sanitaria. Ante las frecuentes recomendaciones, más personas hacen ejercicio en aras de mejorar su salud o prevenir enfermedades. Sin embargo la ‘receta deportiva’ sin orientación no deja de ser solo un «excelente concepto de marketing», sentencia José Ramón Sánchez, portavoz de la Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de Bizkaia.

Por un lado, están los médicos y enfermeros que conocen los problemas de salud; por el otro, los expertos en deporte que saben las opciones para prevenir o tratar algunas dolencias. Para crear un nexo entre ambos profesionales aparece en Euskadi el Plan de prescripción de actividad física –aprobado en 2023–, que establece una figura intermedia: el orientador. Éste conduciría al paciente a los recursos disponibles en los municipios tras el diagnóstico clínico.

Aunque la prescripción del ejercicio es una vieja conocida, Sánchez ejemplifica las actuales carencias de ese sistema. Imagínese que fuese al médico por una enfermedad y éste dijera: «Tómese algo para la infección. Los estudios indican que para su caso un antibiótico sería lo ideal. Elija uno, el que mejor le venga, uno que no le haga daño. Y de la dosis, empiece con poquito y vaya probando. Siempre puede cambiar si ve que no le va bien. Después de un tiempo regrese a consulta a ver cómo ha respondido la patología». Algo similar ocurre con la actividad física como tratamiento para pacientes con sobrepeso, diabetes o hipertensión arterial sin el adecuado acompañamiento. Por lo que el nuevo plan podría suplir esas necesidades.

«La salud es un proceso continuo de construcción»

Hipertensión arterial

También están los que prefieren los medicamentos. «Siempre es más cómodo pagar por un bien y no fabricarlo uno mismo», subraya el portavoz del colegio vizcaíno de enfermeros. «Nos hemos acostumbrado como sociedad a ver la salud como un producto (que se puede tener, perder, comprar), cuando en realidad se trata de un proceso continuo de construcción», explica. Las opciones farmacológicas para determinadas enfermedades, especialmente las crónicas y degenerativas, tienen un efecto limitado, mientras que la modificación de hábitos de vida ha demostrado ser un coadyuvante con enorme potencial.

Mantener y mejorar la salud también depende de la autorresponsabilidad y la autogestión. «Solo quien conoce sus necesidades y es capaz de cubrirlas de la manera adecuada puede mantener, recuperar o potenciar su bienestar», aclara Sánchez. Además de las patologías más habituales por la falta de actividad física como el sobrepeso y la obesidad, la inactividad condiciona a otras cuya relación es menos evidente, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus o el cáncer.

«La actividad física puede prevenir la diabetes mellitus o el cáncer»

Menos molestias articulares

Una persona fuerte, resistente, rápida y flexible está mejor preparada para moverse en su entorno y protegida frente alteraciones con dolor, como el osteomuscular. Es menos probable que la gente activa consulte por una lumbalgia o molestias articulares, según Sánchez. La sarcopenia –pérdida progresiva y generalizada de masa y potencia muscular– es un indicador clave de «fragilidad» y no hay fármacos para tratarla. «Hacer ejercicio debería ser una estrategia de promoción de la salud en personas vulnerables», propone.
De cara a la sanidad del futuro, Sánchez considera que «avanzamos hacia un escenario de mayor necesidad de cuidados, con una población muy envejecida y alta prevalencia de enfermedades crónicas y degenerativas». Por ello defiende que la correcta prescripción de actividad física puede reducir los casos de enfermedad y discapacidad. «Movernos es una necesidad, no una opción», puntualiza.

José Ramón Sánchez. Colegio de Enfermería de Bizkaia.
José Ramón Sánchez. Colegio de Enfermería de Bizkaia.
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