La ONCE, una mano amiga frente a la discapacidad visual
Ofrece una atención individualizada a todos los afiliados para mejorar su calidad de vida
Por Nina Araluze
La Organización Nacional de Ciegos Españoles es una corporación de derecho público de carácter social, sin ánimo de lucro. Solo el 12% de los afiliados son personas con ceguera total o amaurosis; el otro 88%, aproximadamente, tienen algún tipo de resto visual. Pueden percibir diferentes niveles de luz y ciertos elementos, dado que existen muchos tipos de ceguera. En Euskadi, hay 3.220 y en Bizkaia, aproximadamente unos 1.600, además de un número desconocido de aquellos que no están adscritos a la organización. Así lo cuenta Juan Carlos Márquez Pérez, jefe de servicios de ONCE en Euskadi.
«El Estado valora el nivel de dependencia que tienen para realizar sus actividades de la vida cotidiana. No significa que dejen de ser autónomos: la Diputación hace un análisis técnico a través de su especialista, pero esto va a variar mucho entre unos y otros. Es cierto que, en muchos casos, la persona tendrá que depender de terceros», matiza.
Comenta, que las barreras físicas o arquitectónicas son unas de las más significativas, ya sean aceras muy estrechas, obstáculos en el área pública, etcétera. «Estas vías necesitan una mejora de cara a todo tipo de discapacidades que están privadas del tránsito normalizado. Huelga decir que existen a su vez barreras comunicacionales, como la ausencia, en ocasiones, de un sistema de lectura o escritura como el braille, o de un sistema de audiodescripción. Un ejemplo sería la máquina que reparte los turnos en una consulta médica. Sin olvidarse, claro está, de las barreras sociales, como pueden ser los prejuicios hacia la discapacidad visual. La tecnología también es una herramienta de doble filo». Un ejemplo de ello serían los terminales de punto de venta: esto crea una brecha tecnológica, al no tener botones, no podrán marcar su clave. Y es que en la innovación, esto es algo que no se tuvo en cuenta.
«Yo soy una persona considerada ciega, aunque perciba luz. Uso mi bastón blanco y me desplazo gracias a él. Tengo un ordenador con lector de pantalla, y gracias a la tiflotecnología, la vida es más fácil». El jefe de servicios alega que «toda pérdida en la vida duele. Esto siempre va a venir acompañado de un sentimiento de luto y, posiblemente, de alguna especie de trauma. Uno no puede intentar mejorar algo que no puede asumir» enfatiza. «En mi adolescencia, yo ocultaba mi discapacidad. Una pauta del apoyo psicosocial es la aceptación de tu condición. Cuando llegué a esta organización, conocí a personas que, con las herramientas adecuadas, han podido estudiar, salir adelante, crear una familia y tener un trabajo digno. Me inspiré, acepté ayuda y quise ser un referente para quienes están pasando por lo mismo que yo».
Los recursos que ofrecen
Todas las personas afiliadas a la ONCE cuentan con atención individualizada. Los trabajadores sociales hacen una entrevista y un análisis de la situación de los usuarios y, posteriormente, se ofrece rehabilitación integral, en la que se proporcionan auxiliares de movilidad, como el bastón. La complementan las ayudas ópticas, como lupas, filtros o gafas. Mediante el área de apoyo psicosocial, se ayudan a superar las duras etapas por las que pasan los afiliados cuando sobreviene una pérdida de visión. Para ellos, se ofrece atención al estudio a través de un acuerdo con la administración educativa. A su vez, existe un departamento de Apoyo al Empleo para las personas interesadas en ingresar a un trabajo o mejorar el mismo. Por otra parte, en el Área de Ocio y Tiempo Libre se encauzan una serie de talleres y actividades, y también se ofrecen servicios complementarios, como el acompañamiento telefónico o digital, o el servicio bibliográfico de la ONCE. «La organización se enorgullece de contar con la biblioteca adaptada más grande del mundo, con más de 100.000 obras, amoldadas tanto a la audiodescripción como al braille», subraya. Además, se celebra una convocatoria periódica para asignar un perro guía, y están al alcance de los afiliados aplicaciones para la lectura o la descarga de libros, películas o series adaptadas. Adicionalmente, se otorgan prestaciones económicas y materiales de primera necesidad.
«Tenemos que moldearnos y romper los paradigmas»
Juan Carlos Márquez Pérez | Jefe de Servicios ONCE en Euskadi
Juan Carlos considera que «hemos avanzado mucho, aún así, tenemos que lograr ciudades en las que se universalice la accesibilidad. Nosotros seguimos reivindicando aspectos que mejorar, un ejemplo de ello puede ser el voto aquí en Bizkaia. En las elecciones pasadas, conseguimos el kit para el voto accesible. Contamos con un Consejo Territorial, que es el órgano de representación de nuestros afiliados. Cada día, vienen y nos solicitan que nos comuniquemos con los ayuntamientos del Estado para poder alcanzar mejoras».
«La sociedad exige un uso incrementado de la tecnología, por lo tanto, nosotros tenemos que moldearnos y romper paradigmas, sobre todo, porque la mayor cantidad de afiliados son personas mayores, y en este caso, puede presentarse una mayor dificultad tecnológica o de otras clases. Debemos capacitarnos y formarnos, ir de la mano con todas las entidades y con la sociedad, en pos de asegurar uno de nuestros retos fundamentales: que las personas con discapacidad visual y ceguera total puedan mejorar su calidad de vida, a través de la autonomía», concluye Juan Carlos Márquez Pérez.

